Pues sí han desgraciado a Oaxaca

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Es una manera positiva de verlo. En efecto, la fotografía del instante nos muestra una historia pródiga. Cientos de personas caminando por las calles oaxaqueñas desafiando los bloqueos que impedían llegar al lugar donde este lunes pasado se desarrolló, con éxito en efecto, la Guelaguetza. Un auditorio repleto y un fallido estrangulamiento. Pero la cifra está ahí: más de veinte puntos porcentuales de ocupación se perdieron en la mejor temporada turística.

Es cierto que las cifras repuntaron en estas dos semanas en la capital oaxaqueña; pero son frías y reflejan el efecto de los bloqueos y protestas de los integrantes de la Coordinadora Nacional de los Trabajadores de la Educación: sesenta y dos por ciento de ocupación hotelera en las dos semanas que dura la fiesta de la Guelaguetza –reitero, las más importantes de la temporada turística en aquel destino-, lo que significó un veintidós por ciento menos que el año anterior. Cifras que vienen precedidas por semanas en las que la ocupación hotelera ha estado incluso en cero por ciento de ocupación. Una ciudad que vive en buena medida del turismo en uno de los estados más pobres del país, sin turistas. Y no porque no sea uno de los destinos turísticos de México que ofrece uno de los mejores productos, sino porque un grupo de radicales ha propuesto secuestrarla para negociar canonjías y beneficios con el gobierno federal. Un destino turístico que ha recibido una fuerte inversión en infraestructura y promoción por parte del gobierno, a la par de una casi heroica actuación de empresarios que han desarrollado una oferta turística destacada en calidad. Uno que palidece ahora por efecto de las protestas.

Pero no sólo es Oaxaca. San Cristóbal de las Casas, el pueblo mágico chiapaneco, su principal destino turístico, ha sufrido una afectación este verano de más del quince por ciento de ocupación en comparación con la misma temporada del año anterior derivada, en efecto, de las protestas y bloqueos que los integrantes de la CNTE realizan en Chiapas. Los bloqueos al aeropuerto internacional de Tuxtla Gutiérrez y los plantones en carreteras de esta entidad, le impactan directamente a esta industria en otro de los estados más pobres del país. La estimación de la afectación económica según datos del Centro de Estudios del Sector Privado alcanza los cuatro mil millones de pesos en todos los estados que han sufrido los bloqueos y protestas de la CNTE.

Oaxaca tardó casi una década en recuperarse de los bloqueos que paralizaron la ciudad por meses en el 2006; el turismo sufrió un declive que fue superándose con fuerte empeño, inversión y trabajo. Igual en Oaxaca capital que en Huatulco, el trabajo realizado venía surtiendo efecto y la percepción sobre estos destinos mejoró muchísimo; con ello su ocupación y la derrama económica. Pero eso no les interesa a los dirigentes de la CNTE que insisten en secuestrar antes que en dialogar; que prefieren destruir antes que nada. Ellos no buscan soluciones, porque del conflicto es de donde abrevan.

Lástima por los miles de trabajadores oaxaqueños –y de otras entidades igual- que pierden diariamente sus empleos por efectos de esta protesta social que no es sino un miserable secuestro.

ggarcia@elperiodico.com.mx

Twitter: @gergarcia68