Redactores de lujo para la Constitución de la CDMX

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– Será muy difícil que alguien se oponga o critique la lista del grupo que redactará la Constitución de la Ciudad de México. Tal vez no están todos los mejores, pero no se puede negar que en ese grupo dado a conocer por Miguel Ángel Mancera están las mentes brillantes del país. Quién se puede oponer a la presencia de Cuauhtémoc Cárdenas o de Juan Ramón de la Fuente, o del polémico Porfirio Muñoz Ledo. Seguramente que muy pocos cuestionarán esa lista, bueno, estamos seguros que como siempre la voz discordante será la del tabasqueño Andrés Manuel López Obrador, el mesías que tiene la primera y última palabra en materia de corrupción, al que nada le gusta, todo le molesta y hasta lo que no come le parece mal. Seguramente no tardará en opinar del grupo de redactores de lujo. Así el Jefe de Gobierno se anotó otra palomina con esas nominaciones. Todos los que participen en dicha redacción son corruptos, sobre todo si no toman en cuenta a Martí Batres.

 A propósito de esa nueva Constitución producto de la lucha constante de Miguel Ángel Mancera para empujar la reforma política de la capital del país, panistas, morenistas y algunos perredistas, pelean mecanismos de integración de los diputados que participarán en la Asamblea Constituyente y por el dinero que les tocará a los partidos por ese motivo. Los morenos quieren dinero y posiciones porque dicen que son mayoría en la Ciudad de México y los azules quieren más posiciones. Sólo ven sus intereses, porque nada hablan de lo que pueden aportar a la Asamblea ni a la redacción de la nueva Constitución. No entienden los obradoristas y anayistas que ese nuevo documento debe ser plural. Así lo convinieron cuando se firmó la reforma en cuestión, y entonces nadie protesto, incluyendo a los azules.

 La nominación de Omar Fayad provocó muchas caras tristes en el Senado de la República y la Cámara de Diputados. Por allá en Insurgentes y Reforma daban por hecho que sería David Penchyna, que el presidente Enrique Peña Nieto se la debía por haber sido pieza clave en la Reforma Energética, pero de nada le valió y se quedó a la mitad del camino en sus aspiraciones de gobernar Hidalgo. En San Lázaro, las caras largas fueron en el grupo de diputados priistas, donde querían y estaban seguros que el bueno sería el legislador Fernando Moctezuma, pero tampoco se le hizo. Afirman que era el más viable por su mayor arraigo en la entidad, porque era el que manejaba muchos grupos en todo el estado, por haber sido funcionario del actual gobierno, y por su experiencia legislativa. Nada le valió y fue Fayad, ex alcalde de Pachuca.

 El gobernador guerrerense, Héctor Astudillo, cumple cien días de estar al frente de la administración estatal, pero poco tiene que festejar, pues como dice el senador Armando Ríos Peter después de 27 operativos de Seguridad Pública Federal no hay un freno a la actividad delictiva, en 3 meses se perpetraron 500 homicidios y el Plan Nuevo Guerrero no ha aterrizado, todo se queda en discursos como también sucedió en Michoacán. Si bien ya no hay tomas de carreteras, asaltos a edificios públicos, secuestros de funcionarios, ni incendios de vehículos. Poco que celebrar.

ubaldodiazmartin@hotmail.com

hombresdelpoder.com

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