Rentar depas por Internet: la urgencia de poner reglas

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • ruben_cortes

De los 30 millones de turistas que visitan la CDMX al año, sólo 13 millones se hospedan en hoteles. El resto lo hace en departamentos, cuyos dueños ponen en renta por medio de aplicaciones e Internet, a un costo muchísimo menor que los negocios formales de hospedaje.

La aplicación más conocida es la Airbnb, que se publicita como “Nuestra casa es tu casa” y ha venido a representar una provechosa experiencia para que mejoren sus economías los pequeños y medianos propietarios de inmuebles, utilizando a veces una recámara de los departamentos donde viven.

En una comparación sencilla, pero concreta, Airbnb es el Uber de los departamentos. Así que, en otra comparación sencilla, pero concreta, también necesita, como Uber, de una regulación legal para que sea honesta la competencia con los negocios formales que sí se someten a leyes.

Los cinco mil 500 capitalinos que rentan espacios por Internet para turistas, obtienen ganancias directas sin que ellos o las empresas intermediarias paguen impuestos por eso; mientras los hoteles pagan ISR, impuesto por hospedaje, y deben cumplir reglas de seguridad, higiene, alimentación.

Sin embargo, tras las reformas aplicadas por los legisladores al Código Fiscal, a partir de enero próximo la CDMX comenzará a cobrar mensualmente el tres por ciento de las ganancias totales por concepto del Impuesto por Servicios de Hospedaje a las empresas de este servicio vía app, como Airbnb.

También están regulando el tema en Nueva York, Barcelona, París, Roma, Berlín, San Francisco y Lisboa. Por ejemplo, Berlín prohibió la estancia por periodos cortos y los vecinos pueden denunciar cuando alguien ofrece en renta sus casas o cuartos de manera irregular.

Eso está muy bien. Los propietarios pueden hacer con sus inmuebles lo que les venga en gana, pero, como en todo en las sociedades libres, sin afectar los derechos de terceros. Y en este caso los terceros no son sólo los dueños de los 626 hoteles de la CDMX, también los vecinos de los edificios.

Porque en los inmuebles donde existen departamentos alquilados por Internet, los condóminos quedan obligados a aceptar la entrada y salida de decenas de desconocidos a la semana en los espacios donde hacen sus vidas, con todos los riesgos de seguridad y deterioro que eso puede provocar.

En la CDMX, la colonia Condesa es la más popular en Airbnb, con precios de dos mil pesos diarios, pero también se encuentran cuartos desde 199 pesos por día por el estadio Azteca, de 213 en Iztapalapa y habitaciones de más de 7 mil pesos al día en Lomas de Chapultepec y de cinco mil pesos en Polanco.

Es un negocio donde caben todos, pero con reglas claras. Porque la libertad debe tener orden.

Twitter: @ruben_cortes