Sorpresas da la vida

Interrumpe Adele concierto por una propuesta de matrimonio
Por:
  • larazon

PRIMER TIEMPO: ¡Mayday! ¿mayday! Caramba. Si todo iba tan bien para el PRI en Puebla, ¿qué fue lo que sucedió? Revelan priistas poblanos: Javier López Zavala y Mario Montero, respectivamente los candidatos para la gubernatura y la alcaldía en la capital, rompieron los acuerdos con quienes habían sido sus adversarios en los procesos de selección internos y creyeron que la ventaja que llevaban en las encuestas, les permitiría ganar la elección del 4 de julio sin ellos. Hoy están en aprietos, particularmente López Zavala, cuyo adversario Rafael Moreno Valle viene en un cierre ciclónico. Los priistas poblanos están en huelga de brazos caídos o fueron seducidos por el ex priista e hijo de un ex gobernador en la entidad. “Voy a comprar a todos”, dijo hace varias semanas Moreno Valle, candidato del PAN y el PRD, cuando empezó a detectar las molestias dentro del PRI. ¿Qué les ofreció? No se sabe si lo que dijo fue literal o metafórico. El hecho es que sí coincidió con el renacimiento del aliancista en las encuestas, apoyado por una operación importante de maestros bajo las órdenes de su líder Elba Esther Gordillo, que antes ya había roto con el gobernador Mario Marín por traidor. “Moreno Valle va cerrando fuerte -dijo uno de los líderes del PAN-, y sólo esperamos que le alcance el tiempo para montarse en López Zavala”. Es, sí, una elección de pronóstico reservado.

SEGUNDO TIEMPO: Abusado, despierta que se te hace tarde. Tan lejos estaba del corazón político del país, que su campaña la hacía sin adrenalina, casi perezoso. En cambio, su opositor Carlos Borruel hizo 100 días de campaña organizada, trabajo intenso y sistemático y de repente, casi le empató en tendencia de voto a César Duarte, aspirante al gobierno de Chihuahua. Duarte se durmió en sus laureles sin ver que la maquinaria panista nacional y no sólo la que puso a andar Borruel, había acelerado en el cierre. Como sucedió en otros estados priistas, le hicieron el 1-2. El jueves por la mañana le publicó el diario Reforma que se trasladaba en el avión del empresario Jaime Galván, acusado la semana pasada en Estados Unidos por presunto lavado de dinero, y por la tarde el PAN anunció que presentaría una denuncia ante la PGR y el Sistema de Administración Tributaria por el presunto uso de recursos ilícitos en su campaña electoral. Un claro descontón, pero Duarte tiene su parte de culpa. Cuando se formuló la acusación contra Galván, no se sacudió su lastre. Y cuando vio cómo cortaban las barbas de los priistas, no puso las suyas a remojar. No todo está perdido para Duarte, pero se tiene que sacudir lo amorcillado, pues de otra forma será Borruel quien se lo haga.

TERCER TIEMPO: Muchos le dijeron ingenua, pero no hizo caso. “Se pueden cambiar las cosas”, decía con entusiasmo Xóchitl Gálvez, “sí podemos hacerlo”. Sufrió para que el PRD le doblara las manos al eterno suspirante al gobierno de Hidalgo José Guadarrama, y finalmente cediera ante Gálvez, candidata ciudadana por el PAN, para que encabezara una coalición contra el PRI. Mediática, Gálvez se acercó al director de un diario de la ciudad de México, quien le ofreció todo su apoyo. Pero este se tradujo en lo contrario: se fue a la clandestinidad. “¿De qué se trata?”, lo increpó. “¿Se trata de dinero?”  Pues sí. Luego fue Guadarrama quien le pidió dinero para apoyarla. No le dio y Guadarrama, en la marca de la casa, se fue a jugar por el otro lado. Gálvez se ha desplomado en las preferencias electorales y nadie duda, ni siquiera en el PAN, que el PRI mantenga sin problemas Hidalgo. Ni modo Xóchitl, la política no puede verse tan romántica, ni es inmaculada. Sí, claro, también se necesita estómago grande para todos los sapos que hay que tragarse. Pero así es la política en México y el mundo, ¿pues qué no sabías?

TIEMPO EXTRA: Mare, ¿dónde quedó mi neurona? Hacía mucho que un diputado no era tan contundentemente ocurrente, por lo que sobresalió esta semana que Eric Rubio, el yucateco que preside la Comisión de Comunicaciones, anunciara su intención de llamar a comparecer a Javier Aguirre para explicar a la nación las razones de la alineación del Tri frente a Uruguay. Qué importa que no sea atribución de él, de la comisión, o que sea legalmente imposible citar a un particular. Sus correligionarios priistas lo disculparon: “Es que es muy fanático del futbol”. Y se emocionó, pues. Pero de cualquier forma le dieron un suave manotazo en la mesa, o lo que es lo mismo, le dijeron sin decirle, shhhhhh, no sea tontito. Así no se ganan titulares en periódicos, fotos o sound bites. Bueno sí se ganan, pero de esos que dan vergüenza.

rrivapalacio@ejecentral.com.mx