Triste crecimiento

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Por:

Irasema Andrés Dagnini

El descenso del precio del crudo y cifras económicas estadounidenses vuelven a presionar las compras de activos financieros en México. La tasa de cambio regresó a cotizaciones por arriba de 16.50 unidades por dólar.

La presión generada sobre el tipo de cambio y la venta de activos de renta variable se relaciona más con la parte especulativa ante la cercanía de la normalización de la política monetaria de Estados Unidos, que con factores fundamentales; sin embargo, la actividad productiva nacional no permitirá que el valor de los activos regrese a niveles justos después de que la Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) anuncie su primer incremento en tasa de interés, al cierre de 2015.

Es importante recordar que el fundamento del mercado financiero es el crecimiento económico y la estabilidad de cada país, de estos dos factores se determina el riesgo y la rentabilidad esperada y considerando que la actividad económica en nuestro país volverá a ser débil este año, es difícil que los inversionistas que ahora buscan coberturas por incertidumbre regresen a un mercado con poco potencial de crecimiento.

Al iniciar 2015, estimé el crecimiento de México en 2.5% para este año y quizá fui muy optimista, pues hace unos días, el Banco de México recortó su rango de previsión desde 2 a 3%, hasta 1.7 a 2.5%, Banco Interacciones redujo el martes su estimado desde 2.7 a 2.3% y el lunes Banco Ve Por Más lo ajustó desde 2.8 a 2.2%; argumentando el impacto de los bajos precios del petróleo en las finanzas públicas y la contracción del dinamismo del comercio internacional en el primer semestre del año.

La última palabra la tiene Inegi y hoy nos dará una idea de lo que podrá suceder este año después de que presente la cifra de crecimiento para el segundo trimestre.

Por otra parte, diversas corredurías anticipan un mejor comportamiento de la actividad productiva en la segunda mitad del año, a partir de una mayor demanda externa, sin embargo, y sin negar la veracidad de sus análisis, es importante considerar que la tasa de referencia para México seguramente subirá en septiembre, con objeto de disminuir el impacto negativo de la normalización de la política monetaria estadounidense sobre el tipo de cambio, y porque Agustín Carstens, gobernador del Banco de México, será consistente con el mandato de controlar los precios, previendo presiones inflacionarias, precisamente por tipo de cambio.

Un alza en la tasa de interés de referencia, limitará el consumo y por ende la inflación, pero también encarecerá el costo financiero y desincentivará la inversión en capital; un riesgo que se debe tomar.

irasema.andres@3.80.3.65

Twitter: @IrasemaAndres