Vuelta de tuerca

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • danielalonso-columnista

El guion era casi perfecto: Apenas unas semanas previas al inicio del Apertura 2017 hablaba de que este era con mucha seguridad el último año futbolístico del cuatro veces capitán mundialista Rafael Márquez. La trayectoria de Rafa lo ubica con seguridad como el segundo mejor futbolista mexicano de todos los tiempos. La cereza del pastel sería Rusia 2018, un histórico quinto Mundial, y si en el camino se encontraba con un título atlista, bueno, hasta para hacer una película.

Y entonces aparece un personaje capaz de rehacer cualquier historia: Estados Unidos de América. Ayer en la tarde, el Departamento del Tesoro de nuestro vecino del norte emitía un comunicado en el que señala que el futbolista mexicano Rafael Márquez Álvarez y parte de sus empresas mantienen un nexo con la organización narcotraficante “Flores”. Al más puro estilo del Club de la Pelea o Sexto sentido, la trama ha dado un giro inesperado.

Después de levantarnos de nuestros asientos por el impacto de la noticia y sacudirnos las ideas, cuesta un poco imaginar el cambio radical de lo que parecía un final feliz. Aún debemos esperar los alegatos de la defensa de Rafa y todo lo que puede estar atrás de la acusación de la justicia norteamericana.

A la espera del desarrollo y desenlace de esta historia, vale la pena sacar un par de reflexiones muy importantes y que, pase lo que pase, pueden tomarse como aprendizaje o ignorarse, voluntad de cada quien.

La primera, para la Federación Mexicana de Futbol, que lleva casi toda su historia creyéndose un ente ajeno al universo; el organismo que rige las leyes y normas de cómo llevar la práctica del futbol profesional en nuestro país ha quebrantado regulaciones de FIFA y hasta de la Constitución mexicana. Esta rebeldía, respaldada en la ignorancia, ambición y corrupción, le ha prestado la pelota a empresas y personajes obscuros que han perjudicado nuestro futbol.

Ya veremos hasta donde sale salpicada doña Fede con la presión de Estados Unidos a cuestas, porque regularmente este tipo de investigaciones trae mucha cola.

La segunda, para los futbolistas que se sienten semidioses y que sienten que comen en mesa aparte. Impulsados con la falsa creencia de que la nobleza de su profesión los protegerá de todo, se abstraen por completo de sus responsabilidades y se atreven a dejar en manos de terceros su prestigio, su dinero y, como puede ser ahora el caso, hasta su libertad.

En España ya atestiguamos el “Caso Messi”, en el cual el futbolista tuvo que agachar la cabeza ante la Hacienda española y pagar su multa de 62 millones de dólares, su argumento en defensa, “yo sólo me dedicaba a jugar futbol”, no le salvó.

Por ahora, hasta el cierre de esta columna, todo es silencio en torno al jugador y al club Atlas; se suspendió la ceremonia de la fotografía oficial y la rueda de prensa que se tenía programada el día de ayer; es la paz y silencio inquietantes que generan un episodio así, justo en el momento que nadie veía venir, el instante en el que la historia cambia para siempre.

dan.alonso@yahoo.com

Twitter: @dan_alonsov