¿Y si nos quedamos un año sin turistas?

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:
  • gerardo_garcia

Ese como repetir ese lugar común: nadie sabe lo que tiene, hasta que lo ve perdido. Partir de que en ocasiones no se valora lo suficiente aquello que te hace bien. Quizá se deriva de dar por hecho de manera equívoca. Pensar que hay cosas que suceden simplemente porque deben suceder.

Un error, pues.

Es un ejercicio que parte de una realidad que bien plantea el presidente del Consejo Nacional de Empresas Turísticas, Pablo Azcárraga. En la presentación de un documento realizado por la Facultad de Turismo de la Universidad Anáhuac, dirigida por Francisco Madrid, patrocinada por ese organismo empresarial, llamado La Huella del Turismo, el también presidente del Grupo Posadas, expone que ante el éxito de la industria turística en México, no hay en reciprocidad un apoyo en la medida que debiera tenerlo. Que no se dimensiona en realidad la importancia del sector.

Escribe ahí Pablo Azcárraga: … En esta lógica es incomprensible cómo se le siguen regateando los apoyos al desarrollo de la actividad, ya sea, por ejemplo, con la entrega oportuna de los recursos para la promoción turística –tanto en el ámbito federal, como en los estados–, en la discusión de proyectos estratégicos en el poder legislativo a espaldas de la representación empresarial –casinos–, en la exclusión del sector en iniciativas de estímulo a la inversión como las Zonas Económicas Especiales o en la lastimosa sobrerregulación a que se sujetan muchas de las empresas turísticas.

Y en efecto.

Bajo esa lógica es que se planteó la necesidad de elaborar este documento. Un estudio sobre el impacto que genera el Turismo en la economía nacional. Sobre su peso específico. Sobre aquello que aporta. Ahí se presenta un ejercicio interesante:

¿Qué sucedería si México no tuviera turistas?

 Aquí algunas respuestas:

Sin el turismo en el 2015 el país habría perdido el 8.5% de su economía.

Si los visitantes no aparecieran en la economía nacional, el consumo privado en el país disminuiría en un 12.8%.

Sin visitantes internacionales el país perdería un flujo de 17.5 miles de millones de dólares.

A falta del consumo turístico en el país, los ingresos fiscales por el Impuesto al Valor Agregado sufrirían una importante merma, y los mexicanos –y los propios visitantes internacionales– deberían pagar entre uno y dos puntos porcentuales adicionales al 16% para compensar el faltante en los ingresos públicos.

Si no hubiera existido inversión turística en 2014, la industria de la construcción habría perdido 7.7 miles de millones de dólares de ingresos.

Sin turismo en 2015, el déficit de la Balanza en Cuenta Corriente del país hubiera pasado de 24.8 a 32.2 miles de millones de dólares, un 29.6% adicional.

Sin la actividad turística, 1.88 millones de mujeres carecerían de una ocupación laboral.

Si no hubiera turismo, la proporción de mujeres empleadas en el país en 2015 (37.1%) habría caído 1.5 puntos porcentuales, situándose en 35.6%.

Sin turismo el número de Ninis habría aumentado en 2015 en 17%.

Sin la existencia del turismo, la inversión privada en los primeros tres años del presente Gobierno Federal se hubiera visto mermada en alrededor de 26 mil millones de dólares.

A falta de una industria turística pujante Quintana Roo tendería a igualar las condiciones de marginación y rezago social comunes al sur sureste del país.

De lo que se trata con este estudio es de llamar la atención sobre el significado de esta industria. De apelar a su importancia. De buscar que se pase del discurso a la acción.

ggarcia@elperiodico.com.mx

Twitter: @gergarcia68