Roberto Wong presenta su novela París D.F.

El joven narrador mexicano Roberto Wong (Tampico, Tamaulipas, 1982) se alzó

—entre más de mil originales enviados— con el Premio Dos Passos a la Primera Novela 2015, en su inaugural convocatoria, por París D.F. ( Galaxia Gutenberg, 2015), la cual ha sido muy bien recibida por la crítica especializada y los lectores.

“La escribí durante dos años y la archivé. Cuando vi la convocatoria del concurso la revisé un poco y la mandé, más que todo porque aceptaban recibirla en word, en archivo adjunto; no era necesario imprimirla ni enviarla por correo y eso me pareció fácil”, comentó a La Razón el, hasta ahora, desconocido novelista.

Crónica que narra los avatares de Arturo, un joven con deseos de ser poeta, y obsesionado por conocer París. Ante la imposibilidad del viaje, superpone, imaginariamente, los 105 kilómetros cuadrados de la Ciudad Luz con la superficie de la Ciudad de México. “En la novela París está delimitado por el aeropuerto Benito Juárez y, del otro lado, por el Bosque de Chapultepec. La Torre Eiffel está en Reforma con Insurgentes. Sacré-Coeur, cercana de la Plaza de las Tres Culturas”, detalló Wong.

Encrucijadas cartográficas que coinciden con un delincuente solitario que ha sido abatido por la policía en el intento de asaltar la farmacia en que labora Arturo, a quien lo invade una perturbadora sensación de flaqueza ante la muerte del ladrón a sus pies: así transcurrirán sus días entre la realidad, el espejismo, la impureza y el deseo. “Creo en la fabulación como un acto de rebeldía frente a lo real”, explicó el autor.

De acuerdo con el jurado: “París D.F. devela una nueva voz de audacia discursiva con el uso de un brillante lenguaje coloquial, vigorosas imágenes y un singular tratamiento de la violencia y el sexo con tintes melancólicos, deseos no cumplidos y presencia del hastío”.

Novela de alegorías en que los personajes representan la procacidad de la ciudad (Nohemí) y también los enigmas y los sueños (Nadia). Ciertos ecos de Louis-Ferdinand Céline corroboran que “la única certeza clara son las consecuencias” de los hechos, como afirma el narrador en uno de los pasajes del libro.

“El júbilo me invadió mientras la escribía, pero, también sufrí mucho: un dolor gozoso me acompañó durante los más de 20 meses de redacción”, concluyó Wong, novel escritor mexicano, quien con París D.F. forma parte del exclusivo catálogo de Galaxia Gutenberg.

Arranque

Arturo extiende el periódico sobre el mostrador y coloca el índice sobre su signo del horóscopo: «El día de hoy te traerá giros inesperados. Adoptar una actitud flexible y evitar acciones impulsivas te permitirá equilibrar las cosas»

Le gusta revisar estas pistas, consejos atemporales que bien analizados podrían responder a los mecanismos ocultos de la casualidad. Aún no hay muchos clientes en la farmacia, pero sabe que una vez termine su café retomará ese impulso mecánico que lo lleva a recibir una receta, llenar una nota tomar un frasco, responder a una pregunta, regresar al anaquel a por un medicamento, entregarlo, preparar el cierre, cerrar y volver a casa, lavarse los dientes, dormir y de nuevo extender el periódico a la mañana siguiente para regresar sobre esos giros inesperados que un extraño divide diariamente en horóscopos.

Un hombre agita un papel en la mano frente a Gema.

—¿Puedes atenderlo? —pregunta ella sin mirarlo, mientras le pasa la receta a Arturo.

Éste se vuelve a mirar al hombre —alto, cansado y pálido, como si hubiera caminado sin parar durante días— y después mira el papel arrugado que le ha entregado: antirretrovirales.

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