Exige ser considerada actividad esencial

Industria editorial, sin poder surtir libros en los estados

Juan Luis Arzoz, presidente de la Caniem, afirma a La Razón que es necesario que las librerías reabran en todo el país; quieren evitar más pérdidas y despidos

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Una librería, bajo las nuevas disposiciones en la CDMX.Foto: Cuartoscuro
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Debido a que la industria editorial sigue sin considerarse una actividad esencial, los almacenes y centros de distribución están parados en la Ciudad de México, lo cual impide que se surtan las librerías de los estados que están en semáforo naranja o amarillo. Por esta razón 13 organismos del sector exigen al Presidente Andrés Manuel López Obrador que se ratifique como un sector de primera necesidad.

“Los almacenes y centros de distribución de las editoriales no están trabajando porque están en semáforo rojo (en la Ciudad de México); entonces las librerías de Guadalajara o Ciudad Obregón; por ejemplo, no tienen el surtido de las novedades que necesitan, no hay manera de llevarlas. ¿Qué pedimos?, que nos den chance de llevar los libros a los establecimientos”, declaró en entrevista con La Razón, Juan Luis Arzoz Arbide, presidente de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (Caniem).

En el Diario Oficial de la Federación, el 3 de agosto de 2020 se publicó que las librerías —mil 590 que existen en el país— eran consideradas esenciales, pero hasta el 31 de diciembre; después de esa fecha ya no fueron incluidas como actividad primordial.

“Lo que estamos pidiendo es que sea permanente, que siempre sea considerada una industria esencial”, destacó el presidente de la Caniem.

En la CDMX ya nos dieron oportunidad de abrir mostrando los libros en la calle, como los restaurantes, y eso te da oportunidad de tener ingresos, fue una buena medida, pero sí necesitamos que todas abran, los libreros cumplen con todas las reglas de sanidad

Juan Luis Arzoz Arbide, Presidente de la Caniem

El llamado a reabrir responde a su

preocupación por perder la recuperación que registró la industria editorial cuando reanudó operaciones, pues en el momento de mayor crisis en la pandemia, en mayo de 2020, tuvo una caída de 63 en venta de libros, a un mes del confinamiento y del cierre de librerías y almacenes.

Si bien, Arzoz Arbide celebró que en la Ciudad de México se permita que las librerías exhiban sus ejemplares en la calle o algunas están operando con venta desde mostrador, indicó que no es suficiente porque otros ámbitos de la industria editorial permanecen cerrados como los almacenes, centros de distribución e imprentas.

“Ya abrieron bastantes (establecimientos) en la Ciudad de México esta semana, a partir de que se permitió que los negocios dieran servicio en la calle, nos ha ayudado mucho; pero no todos están abiertos. Además, la industria gráfica también está parada, porque al no tener que surtir, no tienes que imprimir. Es toda una cadena que se ve afectada”, declaró.

Indicó que el hecho de que algunos establecimientos estén dando servicio desde mostrador limita las ventas, pues las personas no pueden ver las novedades u otros libros de interés, además del ejemplar que ya pensaban adquirir.

Lamentó que a pesar de los llamados que hicieron el año pasado, en 2021 la industria editorial ya no sea considerada una actividad primordial, cuando es un sector fuertemente golpeado por la pandemia de Covid-19 y que prevé recuperarse por lo menos en 10 años.

“Ya de alguna manera se habían hecho los cabildeos necesarios para que se hiciera oficial, es lo que estamos pidiendo, abrir para producir, editar, distribuir y vender. Si nos dicen que no serán consideradas esenciales, poco podemos hacer”, dijo.

Por ello, el pasado miércoles organismos como la Caniem y la Asociación de Librerías de México exigieron ser considerados como primordiales, un llamado al que ayer se unió la Feria Internacional de Libro de Guadalajara.

Previo a la pandemia de coronavirus, la Caniem estimaba vender 124 millones de libros; sin embargo, cerró 2020 con 89 millones de ejemplares.

  • El dato: Entre los firmantes de la carta en la que piden a AMLO ser actividad esencial están la Caniem, la Asociación de Librerías de México y la FIL Guadalajara, que ayer se unió al llamado.