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El autor introduce al lector en la historia y sacude sus emociones. Foto: Especial
El autor introduce al lector en la historia y sacude sus emociones. Foto: Especial

Francisco J. Cortina es narrador y ensayista, labor que alterna con su profesión de abogado. Sus libros La chica IBM (2012), Puerta Santa Fe (2014) y Distrito Federal: historias de un secuestro (2015) han sido elogiados por los reseñistas literarios, además de registrar muy buena recepción por parte de los lectores. Considerado por la crítica especializada como un “narrador que conoce los secretos del thriller y ha sabido rescatar con aciertos los elementos de novela urbana”.

Gráfico: La Razón de México

Aparece 11:53 (Océano, 2018) conformado por tres novelas breves (CDG, Nana Berta y Business dinner): el oficio narrativo de Francisco J. Cortina vuelve a sorprendernos por su destreza para edificar trepidantes historias n las que los protagonistas, personajes ordinarios y comunes, se ven acosados por la violencia y asumen, desde gestos inesperados, respuestas heroicas como impugnaciones de las circunstancias extremas que enfrentan.

“Me interesa sacudir las emociones de los lectores, atraparlos desde las primeras páginas con una historia bien contada, con personajes creíbles y un sustento dramático que edifique un suspenso obstinado con final imprevisto y vertiginoso: enfrento a los protagonistas a situaciones extremas”, dijo a La Razón, Francisco J. Cortina.

Me gusta que los personajes se definan por lo que dicen. Soy partidario de que una situación dramática se debe crear a partir de lo que los personajes exteriorizan”

Francisco J. Cortina

Escritor

¿Cómo logra usted que las tres tramas confluyan? Parece que son tres narraciones distintas, y lo son: pero los protagonistas están enfrentados a situaciones análogas en que la violencia juega un rol sustancial. Se comprueba en los desenlaces que la heroicidad nace cuando la vida nos lleva a situaciones extremas que exigen un desafío.

¿Lo visual se impone en un montaje con analogías cinematográficas? Sí, hay una conjugación discursiva que le debe mucho al cine.

¿Tarantino y Scorsese? Dos cineastas a quienes les debo mucho, sobre todo en la concepción de configurar atmósferas apremiantes y extremas.

¿Por qué la medianoche en la espiral de los tres relatos? El atentado en el aeropuertito de Paris, la terrible pesadilla de Nana Berta  y el asalto al restaurante en la ciudad de Monterrey están acoplados a la sombría estampa de la noche que propicia que el pavor del crimen se diluya en su espacio.

¿Cómo trabaja usted los diálogos con esa mezcla de habla popular tan efectiva? Me gusta que los personajes se definan por lo que dicen. Soy partidario de que una situación dramática se debe crear a partir de lo que los personajes exteriorizan. El narrador debe darle libertad para que se expresen. No estoy de acuerdo de que sea el narrador quien cuente los hechos, sino los protagonistas Y, es cierto, el habla, la jerga popular, le da credibilidad a lo que señalan.

Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró

Carlos Olivares Baró es columnista fundador de La Razón. Ha publicado la novela La Orfandad del Esplendor y el libro de textos periodísticos Un Sintagma por Aquí, un Estribillo por Allá. Profesor universitario y conferencista de música y literatura en varias instituciones culturales de México. Sus textos han aparecido en publicaciones de España, Cuba, Puerto Rico y México. Publica en este diario semanalmente las columnas de reseñas y comentarios de discos y libros, El Convite y Las Claves.
Carlos Olivares Baró