Ministro Cultural de Cuba condena polemica Juanes

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Notimex

El ministro de Cultura de Cuba, Abel Prieto, confió hoy en que se realice el "hermoso proyecto" del cantante colombiano Juanes de ofrecer un concierto en La Habana y fustigó a los grupos del exilio cubano de Miami por su oposición.

"Lamento que un proyecto como ese haya sido sometido a un acoso terrible de ese fascismo tan vulgar y esperamos que se dé (el concierto) y que tenga éxito", dijo Prieto a reporteros en la sede de la Unión de Escritores y Artistas (Uneac).

El popular cantante colombiano enfrenta la oposición del exilio anticastrista e incluso presentó una denuncia contra supuestas amenazas a la integridad física de él y su familia por la decisión de cantar el 20 de septiembre próximo en la Plaza de la Revolución.

Prieto recordó un incidente ocurrido en la década de 1990 del siglo XX cuando "un mercenario" compró en una subasta un cuadro del pintor cubano Manuel Mendive y lo quemó en la vía pública.

Según el ministro de Cultura y miembro del Buró Político del Partido Comunista, "son hechos insólitos que hablan de la intolerancia de ese fascismo carente de toda cultura espiritual, carente del respeto más mínimo de la opinión de los demás".

Prieto asistió al acto en el que la mansión que funciona como sede nacional de la Uneac fue declarada Monumento Nacional, en vísperas del 48 aniversario de la organización. En la ceremonia también estuvo presente el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón.

El funcionario, también ex presidente de la Uneac, criticó la destrucción de discos de Juanes y la quema de una camisa negra -nombre de una de las canciones del cantautor colombiano-, realizadas en la famosa Calle Ocho de Miami, en el sureste de Florida.

Consideró que acciones de ese tipo son "el rostro más impresentable de la intolerancia, que está en liquidación. Son los últimos estertores de una maquinaria vergonzosa".

El jueves pasado, Juanes acudió al Departamento de Policía de Key Biscayne, en el condado de Miami-Dade, para denunciar que recibió mensajes anónimos que asumió como una amenaza para su seguridad y la de su familia.

Los opositores al concierto acusan al cantante, quien el año pasado obtuvo cinco premios Grammy Latinos por su álbum "La vida es un ratico", de "cómplice" del régimen cubano.

Argumentaron que en lugar de un "concierto blanco" por la paz debe ofrecer uno por la libertad de los cientos de presos políticos de la isla caribeña y el respeto a los derechos humanos.

Miembros de la disidencia interna cubana han apoyado el polémico concierto del autor de "A Dios le pido", quien compartirá escenario en La Habana con los trovadores Silvio Rodríguez y Amaury Pérez, así como con la orquesta de salsa Los Van Van.

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