Miércoles 23.09.2020 - 05:08

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Foto Especial

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Curada por el reconocido crítico y gestor del arte latinoamericano Gerardo Mosquera, la exposición crisisss. América Latina, arte y confrontación 1919 -2010 —que se exhibe en el Palacio de Bellas Artes y en el centro de documentación e investigaciónn Ex-Teresa Arte Actual— revisa y revisita más de 200 obras producidas entre 1910 y el presente por más de 100 artistas de esta región. Con este ejercicio expositivo, el célebre curador cubano refrenda su intrínseca filiación con la creación latinoamericana, al tiempo que propone su discusión y su reconocimiento en Estados Unidos y Europa.

La modernidad, la vanguardia, lo contemporáneo, lo posmoderno y el debate del origen de movimientos tan definitorios en el arte como el constructivismo, el cubismo, el surrealismo y el arte conceptual, son los grandes temas que se desprenden y se expanden del interés y el compromiso que ha asumido Mosquera por estudiar, explicar y difundir —en su debida dimensión— las direcciones identitarias, políticas y subversivas del arte latinoamericano.

Cuando afirma que la sociedad de América Latina es “una sociedad con una historia difícil, compleja, con graves conflictos sociales, una sociedad muy agitada” Mosquera aclara que uno de los principales propósitos de la exposición es el de “mostrar qué papel ha desempeñado el arte en relación a esta condición”.

Sin una lógica curatorial histórica o académica, la exposición establece comunicaciones, tensiones y diálogos entre las obras con el fin de entablar un discurso visual que, con el célebre y controvertido mapa invertido de Joaquín Torres García, Nuestro norte es el sur, obras de Luis Camnitzer y Félix González Torres entre muchas otras, subraya la inexistencia de fronteras y divisiones entre los países.

A luz, o más bien a la oscuridad de las dictaduras de Videla y Trujillo, que dieron cabida a obras tan discursivas como las de León Ferrari y a la recreación de identidades tan contundentes como las de Antonio Berni, o a la sombra de un muralismo que evitó la emergencia de una mayor discusión, o bien, en el terreno fértil de una modernidad a ultranza que favoreció manifestaciones arquitectónicas y conceptos artísticos tan exitosos como los de Lucio Costa, Oscar Niemeyer y Jesús Rafael Soto, el arte latinoamericano —México incluido— describe las ambigüedades y también la enorme capacidad creativa de sus representantes y la actualidad de sus reclamos.