El adiós del Big Papi

El adiós del Big Papi
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No fue con un jonrón, uno de sus sellos particulares a lo largo de su carrera, sino con una base por bolas. Ese fue el último turno al bat de David Ortiz, también conocido como el Big Papi. Un hit lo llevó a la intermedia, donde fue sustituido por un corredor emergente.

En su camino hacia el dugout, el dominicano se quitó el casco y agradeció el tributo de pie que le brindó la afición bostoniana que acudió a ver el Juego 3 de la Serie Divisional ante los Indios de Cleveland. Esa fue la última vez que pisó el diamante como jugador.

Tuvo 536 jonrones, 485 de ellos como bateador designado, acumuló 10 temporadas de 30 o más cuadrangulares, forma parte de un selecto club de peloteros con tres campeonatos y más de 500 palos de vuelta entera, que integran auténticas leyendas del deporte como Babe Ruth, Mickey Mantle y Reggie Jackson.

En la Serie Mundial de 2004 fue pieza clave para mantener con vida a Boston en la Serie de Campeonato de la Liga Americana ante los odiados rivales, los Yanquis. Un jonrón para ganar el Juego 5 de esa contienda, mantuvo vivos a los Red Sox y de ahí se encaminarían a ganar su primer título en 86 años.

En 2007 jugó un rol importante para su segundo cetro con el club y en 2013 conquistó su tercer campeonato con Boston e incluso fue designado el Jugador Más Valioso de esa Serie Mundial.

Símbolo de Boston, digno representante dominicano y latinoamericano, una voz en defensa de la población hispana en la Unión Americana, y en resumen uno de los peloteros más brillantes de la última era en el beisbol.

Diez selecciones al Juego de las Estrellas a lo largo de su carrera, dan una mejor radiografía del tipo de jugador que fue. Gracias Big Papi…

"Vaya Con Dios, Big Papi"#ThankYou @davidortiz pic.twitter.com/YzbuwdfwZz

— Obnoxious Boston Fan (@realOBF) 11 de octubre de 2016