Miércoles 23.09.2020 - 04:27

El Chaco fue la figura, pero perdonó al Potro

Llevarán
Por:

Foto Clasos

mauricio.alvarado.razon@gmail.com

La Máquina consiguió una voltereta y un triunfo importante, pero perdonó a los Potros. El encuentro de ida de los cuartos de final entre Cruz Azul y Atlante no quedó a deber. Fueron 90 minutos dinámicos en el estadio Azul, en los que ambas escuadras se enfrascaron en un duelo de ofensivas, que al final tuvo a los celestes como vencedores.

El conjunto de Cancún tomó la ventaja muy temprano. La propuesta ofensiva y agresiva de los pupilos del Piojo Herrera rindió frutos al minuto 8. Arturo Muñoz se quitó la marca de Rogelio Chávez y mandó un servicio preciso a la incorporación de Giancarlo Maldonado, quien con un espectacular remate de volea silenció el estadio Azul.

La respuesta celeste fue inmediata; nueve minutos después, una obra maestra de Christian Giménez igualó la pizarra. El Chaco, en jugada individual, se acercó a los linderos del área azulgrana, recortó a Ordaz y con un portentoso zurdazo colocó el balón en el ángulo.

Para la segunda mitad 14 segundos fueron suficientes para que la Máquina le diera la vuelta al marcador. Un grave error de Diego Ordaz, quien abanicó al despejar un centro de Javier Aquino, dejó solo en el área al Chaco, quien mandó el balón al fondo de las redes para dar la ventaja a su equipo.

A partir del 66’ se vivieron momentos de gran intensidad en ambos lados de la cancha. Arturo Muñoz derribó en el área a Rogelio Chávez y el árbitro del encuentro, Miguel Ángel Ortega, dictaminó la pena máxima y expulsó al azulgrana. Giménez tuvo el tercero de la noche, el cual significaba medio boleto a semis; sin embargo cobró mal y Moisés Muñoz evitó la caída de su marco.

En la siguiente jugada una nueva opción de peligro puso en predicamentos al Atlante. Gonzalo Pineda reventó el travesaño y estuvo a nada del 3-1; la respuesta azulgrana fue una descolgada en la que Giancarlo trató de clarear a Chuy Corona, pero el arquero con muchos problemas se quedó con el esférico.

Con un hombre más Cruz Azul encontró muchos espacios y agobió a su rival, pero los celestes se negaron a llevarse una cómoda ventaja a Cancún y volvieron a fallar el tercer gol. Chuletita Orozco dejó solo en el área chica a Villaluz minutos antes de finalizar el encuentro y el delantero no pudo controlar, ni tirar.

El marcador pudo ser más abultado, la Máquina tuvo para sentenciar la serie y a pesar del triunfo su boleto a la semifinal del Clausura 2011 no está en la bolsa. A los cementeros les faltó dar el tiro de gracia y dejaron más que vivo al Atlante, que únicamente necesita un gol en Cancún el próximo sábado para echarlos.