Lunes 3.08.2020 - 12:58

Rafael Nadal inicia, en Paris, el camino rumbo a la perfeccion

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Rafael Nadal buscará su décimo título de Roland Garros en medio de su peor racha, cuando es considerado el dios del torneo de arcilla y justo cuando se cumplen 10 años de haber obtenido su primer título en este Grand Slam.

Ningún jugador en la historia ha ganado una decena de veces un mismo torneo, pero lograrlo no será nada fácil para el español, quien fue ubicado en el mismo cuadro que el actual número uno del mundo: el serbio Novak Djokovic, sólo que para esta edición los finalistas de 2012 y 2014 se enfrentarían en los cuartos de final. Por si fuera poco, en el camino también podrían aparecer el ruso Grigor Dimitrov y el escocés Andy Murray. Por lo pronto, este día enfrentará su primer obstáculo, el francés Quentin Halys.

Nueve mordidas a la Copa de los Mosqueteros, seis de ellas de manera consecutiva, sin duda un hecho que raya en la perfección; además, su marca de 66-1 en el torneo, donde su único revés fue en la cuarta ronda en 2009, lo colocan como el rey del mismo. Sin embargo, nunca los antecedentes estuvieron tanto en su contra.

Después de terminar 2014 inactivo por varias lesiones, y con problemas para recuperar su mejor forma este año, Rafael Nadal cayó al séptimo puesto en el ranking mundial, y es el sexto preclasificado en Francia, su peor ubicación.

Pero eso no es todo, llega a la cita con la historia con un solo título de tierra batida respaldándole, el conseguido en febrero en Buenos Aires, cuando antes llegaba a París presumiendo conquistas en Montecarlo, Barcelona, Madrid o Roma, pero este año dichas competencias se le han negado.

Desde si incursión en el tour de la ATP en 2003, el de Manacor monopolizó los títulos de arcilla y año con año los ha coronado en Roland Garros, el segundo Grand Slam de la temporada. Acumula 46 trofeos en su superficie favorita, a tres del argentino Guillermo Vilas, quien posee el récord histórico.

Pero todo principio tiene su final, y con Nadal parece no ser la excepción. Justo a diez años de su irrupción en el circuito, al ibérico prácticamente se lo tragó la tierra, su superficie favorita, y desapareció de las instancias finales.

“Tiene un problema de confianza. Tiene tenis para igualar desventajas ante los rivales, pero en el momento de superarlos le entran las dudas. Es normal que su tenis haya sufrido un gran desgaste, y que mentalmente no tenga el mismo coraje de antes”, dijo Dagoberto Escorcia, del diario hispano La Vanguardia.

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