Regreso memorable

México loa 20 años de The Black Parade con My Chemical Romance

La banda estadounidense recorre Latinoamérica este 2026; interpreta en su totalidad su tercer álbum en un espectáculo conceptual sumamente teatral que deslumbra al público

Integrantes de My Chemical Romance en concierto. Foto: Lindsey Byrnes

En una noche llena de espíritu emo, el viernes 13 (de febrero) resultó en la fecha ideal para que más de 60 mil fans de My Chemical Romance se dieran cita en la primera de sus dos fechas programadas en el Estadio GNP, lugar que se convirtió en un enorme teatro para contar con canciones la delirante y emotiva historia de un paciente cuyo final en este mundo es inminente, tal como se narra en el icónico disco conceptual The Black Parade, lanzado originalmente en el año 2006. Pero la puesta en escena se sintió también como una narración en medio de un régimen en una especie de realidad distópica, una en la que un ojo robótico vigilaba sobre el escenario.

El espectáculo inició con los músicos apareciendo en medio de gritos de emoción de sus fans, usando uniformes iguales y acompañados por enfermeras para medicarlos (como parte del show) en el escenario. Luego apareció un mensaje de un dudoso líder o soberano en la pantalla, seguido de un himno, tras lo cual empezó a sonar una guitarra para darle paso a “The End”, tema con el que oficialmente inició la música en directo.

  • El dato: Ésta es la segunda vez que la banda toca en México después de su reunión de 2019; vuelven con la gira Long Live The Black Parade.

Con los primeros riffs de guitarra de “Dead!” se desató la locura en el mejor de los sentidos y el ambiente de total fiesta no bajó a partir de este instante. La puesta en escena continúo con “This Is How I Dissappear”, seguida por la intensidad sonora de “The Sharpest Lives” y después el vocalista Gerard Way apareció en la parte central del escenario y comenzó a cantar “Welcome To The Black Parade”, que fue coreada por miles de voces.

Más tarde, el cantante interpretó la poderosa balada “I Don’t Love You” y tras ese momento melancólico “House of Wolves” encendió los ánimos nuevamente y fue puro rock and roll. La intensidad bajó con “Cancer”, entre violines llegó “Mama”, que se sintió más como un acto circense con una cantante de ópera acompañando a Way y “Sleep” con momentos intercalados entre la calma y la desesperación precedió a “Teenagers”, acompañada por un bizarro programa infantil de fondo en las pantallas.

La siguiente fue “Disenchanted” y luego “Famous Last Words” se convirtió en otra de las canciones más coreadas de la noche. “The End” volvió a sonar, pero en una versión un poco diferente a la que sonó al inicio del concierto, y posteriormente Gerard Way apareció usando una bata de doctor para darle un violento final a un paciente al mismo tiempo que sonaba “Blood”, interpretada por un siniestro personaje que salía en la pantalla colocada al fondo del escenario; esto marcó el final de la parte del show en el que se interpretó completo el álbum The Black Parade.

Tras un breve receso, la agrupación regresó para tocar más temas de sus otros discos, incluyendo sus éxitos “I’m Not Okay (I Promise)”, con el que muchos le conocieron hace más de 20 años, y el himno emo generacional “Helena”, poniéndole así una épica conclusión a un concierto lleno de emociones a ritmo de rock post hardcore que sin duda quedará grabado en las memorias de quienes asistieron.