Salma Hayek roba atencion en Festival de Cannes

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Fotos AP y tomada de Instagram

La actriz mexicana Salma Hayek robó la atención ayer en el segundo día del Festival de Cannes. Con un vestido negro con grandes rojas y cabello suelto, habló de su hija Valentina, de sentirse orgullosa de sus raíces y de la película que protagoniza: The Tales of Tales, en la que interpreta a una reina desesperada por tener un hijo.

“Estoy agradecida de ser de donde soy, pero también lo estoy por la oportunidad de conocer otras culturas y de representar a otras mujeres en el cine”, señaló la actriz en conferencia de prensa, acompañada del director de este filme, Matteo Garrone.

En español expresó estar “feliz y emocionada de estar en Cannes”.

Entre los flashes de los fotógrafos, también aprovechó para firmar autógrafos a sus seguidores y hasta se tomó una selfie: “Un selfie, vamos a hacernos un selfie”, dijo sonriente. Se volteó y captó la imagen para inmortalizar el momento, desafiando las recomendaciones del delegado general del festival, Thierry Fremaux, quien pidió no hacerlo.

Durante la conferencia compartió algunas anécdotas del rodaje de la cinta basada en los cuentos de hadas napolitanos del siglo XVII de Giambattista Basile. Por ejemplo que fue “¡asqueroso!” interpretar escenas como en la que come el corazón del monstruo marino.

“No era sólo como un corazón en el exterior, también en el interior; estaba lleno de pasta y dulces, cosas horribles, era asqueroso. Menos mal que estaba mi hija Valentina y me dijo: ‘Muerde por delante y puedes escupir detrás sin que te vea la cámara’. Ella me salvó la vida”, dijo quien intrepretó a Frida Kahlo.

Compartió, además, la dureza del rodaje de algunas escenas que se movían de un escenario a otro, desplazamientos que en ocasiones tardaban 45 minutos en completar debido al peso de sus vestidos, que llegaban a los 30 kilos.

Ejemplo de ello es la escena en la cual la reina persigue a su hijo por un laberinto en el jardín arrastrando un voluminoso vestido negro. Sobre esto señaló: “Estaba exhausta”.

Hizo reír a los presentes cuando contó que después de ocho o nueve horas de rodaje estaba sudando y tenía que saltar, pero su traje se lo impidió, por lo que tres hombres la subieron mientras el diseñador del vestuario, Massimo Cantini gritaba: ¡El vestido, el vestido! y Matteo: “¡La luz!”.

Fue así como la simpatía y espontaneidad de la actriz mexicana conquistaron ayer el Festival de Cannes, junto a la película Mad Max: Fury Road, la nueva entrega del director australiano George Miller, que despertó la admiración del mundo de la fantasía.