Nos señalan que el asunto en la Suprema Corte alrededor del juicio político que inició el Congreso de Nuevo León contra el gobernador Samuel García sigue siendo una situación confusa, pues, después de que en Palacio Nacional se exhortó a la ministra María Estela Ríos a que explicara por qué frenó ese proceso, ahora aseguró que la suspensión que ella concedió no detiene el juicio político y sólo impide que se ejecute una eventual sanción mientras el máximo tribunal resuelve el fondo de la controversia constitucional. “Se aclara que la suspensión concedida no paraliza el procedimiento de juicio político correspondiente”, detalló Ríos en un pronunciamiento en el que, en resumidas cuentas, aclaró que lo único que hizo fue evitar que Samuel fuera separado del cargo, para no afectar la continuidad del Poder Ejecutivo estatal y ocasionar un daño de difícil reparación. Nos advierten que estas aclaraciones no dejan del todo satisfechos a los legisladores locales, que aun entienden que la regla es que si un gobernador está sujeto a un proceso de juicio político, debería estar fuera del cargo. Atentos.


