Porta mensaje de paz

Zarpa de nuevo buque escuela Cuauhtémoc

RETOMA misión diplomática y formativa de guardiamarinas; en 92 días visitará 5 puertos

EL BUQUE, ayer.
EL BUQUE, ayer. Foto: David Patricio|La Razón

Desde Acapulco, Guerrero

Tras casi 14 meses sin emprender un crucero de instrucción desde el accidente que dejó dos marinos fallecidos al impactarse en el puente Brooklyn en Nueva York, el Buque Escuela Velero Cuauhtémoc volvió a soltar amarras. Con 281 integrantes de la Armada de México a bordo, el Embajador y Caballero de los Mares zarpó este 15 de julio desde Acapulco, Guerrero, rumbo al Pacífico Norte, donde retomará su misión diplomática y formativa en una travesía hacia puertos de Canadá y EU.

Autoridades civiles, militares y navales abordaron el barco antes de la partida. Los pitos marineros anunciaron la recepción del secretario de Marina, Raymundo Pedro Morales Ángeles, quien ingresó a la cubierta con los honores de ordenanza correspondientes.

A la ceremonia también acudieron la gobernadora de la entidad, Evelyn Salgado Pineda, la secretaria de Turismo, Josefina Rodríguez Zamora, mandos de las Fuerzas Armadas y representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE).

  • El Dato: El barco insignia de la Semar se construyó en los astilleros Celaya de Bilbao, España, y se entregó a la Armada de México el 29 de julio de 1982. Ha cumplido su misión por 40 años.

Desde la cubierta, el titular de la Semar definió al buque Escuela Cuauhtémoc como un instrumento estratégico del Estado mexicano y sostuvo que el navío representa al país fuera de sus fronteras naturales y permite ejercer una forma de diplomacia desde el mar: “Este bajel demuestra la riqueza de nuestra identidad y la firme voluntad de México por contribuir a la paz, al entendimiento y a la cooperación entre los pueblos”.

Morales Ángeles señaló que este año ha impuesto a la Marina un periodo de acciones y desafíos relevantes, frente a los cuales, la institución respondió con una transformación de sus capacidades. El secretario explicó que la Armada de México adoptó una nueva arquitectura institucional y un concepto operacional orientado al desarrollo nacional, la seguridad, la defensa del país, el auxilio a la población civil y la acción diplomática.

EL BUQUE Escuela Cuauhtémoc, al soltar amarras en Acapulco, Guerrero, ayer
EL BUQUE Escuela Cuauhtémoc, al soltar amarras en Acapulco, Guerrero, ayer ı Foto: David Patricio|La Razón

En su mensaje, el almirante encargó a la tripulación una doble misión: la primera consiste en conducir con seguridad al Embajador y Caballero de los Mares por aguas internacionales. La segunda, implica guiar a los jóvenes que transformarán los conocimientos obtenidos en la Heroica Escuela Naval Militar en decisiones concretas frente a las exigencias del océano.

Antes del zarpe, el funcionario federal pidió a los guardiamarinas aprovechar cada milla para aprender de la experiencia de los superiores, compañeros y subordinados, sin perder los valores de honor, deber, lealtad y patriotismo que exige el servicio naval.

La gobernadora Evelyn Salgado describió al Cuauhtémoc como una escuela de vida y un símbolo de México en el extranjero. Desde la embarcación, la gobernadora señaló que el velero proyecta la imagen de una nación que apuesta por la cooperación, la amistad y la paz.

José Díaz Castillo, comandante del buque, detalló que la ruta a cinco destinos programados incluirá los puertos de Victoria, en Canadá, además de Honolulu, Seward, San Francisco y San Diego, en Estados Unidos. El itinerario combinará días en mar abierto con visitas oficiales, encuentros navales y actividades de cooperación internacional.

A bordo viajan 45 mujeres y 99 hombres guardiamarinas, que serán guiados por otras 137 personas entre capitanes, oficiales, clases y marinería. La tripulación quedó conformada por 281 elementos navales, quienes deberán sostener la operación del velero y completar el programa de formación profesional.

EVELYN SALGADO, con Raymundo Morales (der.) y José Díaz.
EVELYN SALGADO, con Raymundo Morales (der.) y José Díaz. ı Foto: David Patricio|La Razón

Yamileth Dan Herrera, guardiamarina del Cuerpo General, describió la jornada como un momento de alegría, emoción y expectativa. La joven, originaria de Veracruz, cursó cerca de cuatro años en la Escuela Naval y realizará en el crucero la etapa final de sus prácticas profesionales. Al regresar deberá presentar exámenes para ascender a teniente de corbeta.

“México tiene las puertas abiertas para todos, estamos dispuestos a ayudar cuando se nos necesite y somos un país amigo”, afirmó al explicar el mensaje que llevará el velero.

Andrea Alonso Ramírez habló en representación de la generación 2021-2025. La estudiante compartió sobre los cuatro años de preparación en aulas, patios, campos de adiestramiento y cubiertas. Ante sus compañeros aseguró que el crucero pondrá a prueba conocimientos, carácter y capacidad para ejercer el mando.

Al dirigirse a padres, hermanos y seres queridos que permanecían en tierra, la guardiamarina sostuvo que “a la familia no se le llora, se le honra hoy”.

Desde tierra, los familiares levantaron sus carteles, mientras los pitos marineros marcaron las órdenes y el zarandeo tradicional se extendió por el navío. Las señales agudas acompañaron los movimientos de la tripulación hasta que el casco se separaró lentamente del muelle.

Una vez que el Cuauhtémoc comenzó a navegar fuera del puerto, los guardiamarinas entonaron la canción de la Heroica Escuela Naval Militar. Las voces surgieron de las cubiertas mientras Acapulco quedaba atrás y el buque iniciaba formalmente su ruta hacia el norte del continente.

Vuelto al mar, el velero retomó una misión que cumple desde hace más de cuatro décadas. Además de formar oficiales, funciona como representación mexicana en el exterior. Cada saludo, maniobra y encuentro con otras marinas forma parte de la imagen que México proyecta, en cada travesía, al mundo.


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