Muy relevante, nos dicen, ha sido el nuevo golpe que el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, anunció ayer contra el Cártel Jalisco Nueva Generación, pues no sólo se trató de la detención de dos decenas de presuntos criminales ligados a esta organización. Los detalles de la operación, nos hacen ver, hablan del nivel de planeación y coordinación con varios mandos del orden, pues el encargado de la seguridad a nivel nacional describió un despliegue simultáneo en tres entidades: Jalisco, Michoacán e Hidalgo, donde el CJNG ha pretendido arraigarse. Ahí aseguraron desde lo previsible —armas, droga, un centenar de vehículos, drones, equipos de comunicación…— hasta lo más exótico —tigres, panteras, aves…—. Otra de las cuestiones que nos piden atender es la acotación que hizo Harfuch al comunicar estas acciones: “El objetivo del @GabSeguridadMX no es únicamente detener generadores de violencia” o capos o figuras mediáticamente llamativas, “sino debilitar de manera sostenida las capacidades operativas, logísticas y financieras de las organizaciones criminales”.
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