Y nos piden no perder de vista el otro extremo del barco de la alianza de la 4T, que tiende a hacer agua. Y es que resulta que ayer el Partido del Trabajo anunció que volvió a pausar las pláticas con sus aliados para consolidar una coalición oficialista rumbo a las elecciones del año entrante. La causa es el maltrato que, señaló, sufrió quien fuera su propuesta para el gobierno de San Luis Potosí, Gerardo Sánchez Zumaya, al que le congelaron cuentas, a su consideración injustamente. “Sin haber una carpeta de investigación, violando derechos humanos, violando todas las garantías que la Constitución consagra, la presunción de inocencia, el derecho de audiencia. Sin haber mandato judicial, simplemente con fines políticos le congelaron las cuentas para hacerlo reventar, un empresario que quería cambiar las cosas en San Luis y hoy se encuentra fuera del país”, refirió ayer. Por cierto que el PT, que sigue estirando la liga al apoyar a aspirantes derrotados en las encuestas morenistas como Raúl Morón, atribuye también su pausa a que está en espera de que el guinda “resuelva los problemas internos que tiene”. Uf.

Los llama la Modalidad 40

