Viernes 4.12.2020 - 11:44

“Mi padre murió de tristeza tras ver caer en pedazos su hogar”

“Mi padre murió de tristeza tras ver caer en pedazos su hogar”
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La impresión de ver su casa destruida por el sismo de 8.2 grados terminó con su vida. Heriberto Hernández falleció 16 horas después del temblor que derrumbó su hogar, en Bahía de Paredón, Tonalá, Chiapas.

“Mi papá se fue de la tristeza de que su casa se había caído”, relató Carmen Hernández, hija del difunto.

La mujer narró que ella, su papá y su hijo ya estaban acostados, cuando el suelo comenzó a moverse y a abrirse, como si de un solo bocado quisiera tragárselos.

Se levantó y corrió por su papá, pero el movimiento era tan fuerte que ella caía a cada paso que daba. Al llegar a la hamaca en la que dormía su padre, él cayó sobre ella.

“Me acerqué a su hamaca, pero se reventó y me cayó encima. Nos quedamos todos tirados. Nos caían las cosas”, cuenta la mujer.

El dato

AURELIO NUÑO, titular de la SEP, informó que en 40 mil 633 planteles educativos de Chiapas tiene algún tipo de daño tras el sismo.

Explica que protegió con su cuerpo a su papá, pero en el momento en que se iba a derrumbar la casa su hijo los jaló de los brazos y los pudo sacar del cuarto donde estaban.

“Mi hijo nos jaló. Gracias a Dios nos libró del techo. Cayó a pedazos la casa. Mi papá no se lastimó, porque siempre me aferré a protegerlo”.

Sin embargo, después de que salieron, Don Heriberto, de 77 años, dejó de comer.

“Estaba triste por su casa. Mi padre cuando vio su casa me dijo ‘ay, mamita, ya nos quedamos sin nada’. Le dije que no se preocupara, porque lo más importante es que estábamos vivos”, relató Carmen.

“Estaba triste por su casa. Mi padre cuando vio su casa me dijo ‘ay, mamita, ya nos quedamos sin nada’. Le dije que no se preocupara, porque lo más importante es que estábamos vivos”, Carmen Hernández, Hija del difunto.

Su padre falleció el viernes a las 16 horas.

“Él estaba enfermo. Sus pulmones no le funcionaban y tenía problemas en el corazón. Aunque estaba grave, estaba bien. Lo qué pasó, no lo soportó”, cuenta Carmen, entre lágrimas y sollozos.

Señala que cuidó a su papá en todo momento.  “Lo protegimos muchos, porque era mi adoración, era todo para mí. Mi padre era todo”.

De la vivienda ubicada en la calle 5 de Febrero, número 30, sólo quedaron escombros. El techo se derrumbó y ahora se encuentra en el suelo. Desde afuera se puede ver una bandera de México, que está pegada en la pared, pues Carmen sacó el resto de las cosas y las llevó con familiares.

En este poblado, don Heriberto es recordado por los vecinos como una persona “amable y tranquila”.  Comentan que él  siempre estaba sentado en una silla de ruedas afuera de su casa.

Heriberto fue velado el viernes y sábado y enterrado ayer. Su hija no asimila que se ha quedado, agrega, sin la persona que le daba fuerzas para continuar a diario.

Vestida de negro y con unos lentes obscuros, llora y no para de decir que su papá “era todo para mí”.

Según datos oficiales, el sismo ocasionó 90 muertes: 71 en Oaxaca, 16 en Chiapas y 4 en Tabasco.

En la segunda entidad, un millón 469 mil 575 personas han resultado afectadas por este temblor, así como 39 mil 700 casas están dañadas en 82 municipios.