Las autoridades italianas ordenaron incautar el buque de salvamento marítimo Mare Jonio, de la ONG Mediterranea Saving Human, atracado en el puerto de Lampedusa, con 49 migrantes rescatados de un naufragio ocurrido el lunes frente a las costas de Libia.
El Mare Jonio rescató a los migrantes en el mar Mediterráneo, después de que el bote en el que intentaban alcanzar las costas europeas naufragara cerca de Libia.
El barco fue escoltado por autoridades italianas hasta el puerto de Lampedusa, donde, según aseguró el ministro de Interior italiano, Matteo Salvini, “podrán ser curados, alimentados y vestidos”, pero “no pondrán un pie en Italia”.
Sin embargo, un migrante, quien se cree que podría sufrir neumonía, obtuvo permiso para desembarcar y recibió asistencia médica, según contó la agencia de noticias alemana DPA.
Salvini acusó a la ONG de “cometer un delito de incitación a la migración ilegal” por impedir a la Guardia Costera de Libia que se encargara del rescate, lo cual habría obligado a desembarcar a los migrantes en la nación norteafricana.
“En Italia hay ahora un gobierno que entiende las fronteras y que se está asegurando de que se cumpla la ley, particularmente por parte de las mafias de tráfico de personas. Si un ciudadano fuerza un control policial, será arrestado”, remarcó el ministro.
Desde Bruselas, la Comisión Europea reiteró el llamado a los estados miembros para que acuerden un protocolo de actuación para este tipo de crisis.