La cifra de fallecidos a causa de dos potentes sismos consecutivos ocurridos en Venezuela el pasado miércoles subió a 920, mientras que la de heridos llegó a tres mil 360, mientras las autoridades y la población civil trabajaban a contrarreloj para rescatar a sobrevivientes bajo los escombros, al tiempo que aumenta la crisis humanitaria con miles de sobrevivientes, que a falta de un lugar dónde dormir acampan donde pueden.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, informó en conferencia que además de la creciente cifra de muertos y lesionados, se contabilizan cuatro mil damnificados, 383 edificaciones afectadas de manera total o importante, entre ellos 13 hospitales y 25 centros comerciales, y que al menos otros mil sitios de infraestructura sufrieron daños, en su mayoría en La Guaira, donde las afectaciones alcanzan 90 por ciento.
- El Dato: Un sismo de magnitud 5.2 grados Richter sacudió el mediodía de ayer a República Dominicana, sin reportes de daños o víctimas, aunque sí de evacuaciones preventivas.
También informó que 243 personas fueron rescatadas en la entidad norteña. Además, desde el inicio de la emergencia se han registrado 214 réplicas, una de las más grandes, de 5.4 en la escala de Richter que impactó por la tarde el estado de Aragua, lo que reactivó el miedo entre la población.
Según cifras no confirmadas que recibió la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, el número de desaparecidos podría ascender a 50 mil. Un registro independiente en línea documentó 51 mil, y otro, 24 mil ausentes, lo que refleja la falta de datos oficiales o de información. Por ello, las redes sociales y los registros en línea se han convertido en una herramienta crucial para muchos venezolanos que buscan información y recursos más allá de las escasas estadísticas del gobierno.
- 214 réplicas, una de 5.4 grados, se registraron hasta la tarde
Según la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) hasta 6.76 millones de personas en Venezuela podrían verse afectadas por los sismos, de los cuales, tan sólo dos millones serían en Caracas, en un país donde ás de la mitad de los 30 millones de habitantes vive en pobreza extrema y casi ocho millones ya necesitaban ayuda humanitaria.
DESESPERACIÓN Y MIEDO. Miles de venezolanos que quedaron de repente sin hogar, se volcaron a parques, plazas, jardineras, e incluso, a las márgenes de autopistas bloqueadas, en busca de un lugar donde apoyar la cabeza. Recostados en colchones, sábanas, sillas, carpas y campamentos improvisados, cientos duermen en el asfalto, muchos pasando hambre.
- 383 edificaciones afectadas de manera total o severamente
En Catia La Mar, comunidad adyacente al principal aeropuerto del país, la gente convirtió el estacionamiento de una farmacia en un refugio improvisado al instalar lonas, hamacas y tiendas de campaña.
La angustia por la escasez de alimentos y productos básicos derivó en saqueos a varios comercios de la zona, mientras cientos de damnificados hacían largas filas para recibir ayuda humanitaria. Los habitantes salieron de los negocios cargando grandes bolsas de comida y bebidas en un ambiente marcado por la crispación, tensión y angustia. Aunque la Policía estuvo desplegada en muchas zonas, la cantidad de gente en las calles los rebasó.
- 17 países han enviado ayuda para rescates
La vivienda de Desiré Gil, madre de cuatro hijos, no se derrumbó, pero algunas partes se están desmoronando y ella se niega a regresar, por lo que ahora vive con su familia sobre una pequeña plaza cubierta de césped: “No tenemos dónde vivir. Ésta es la única opción que tenemos”.
Loyce Pace, directora regional de la Cruz Roja Internacional para las Américas, afirmó que “la gente todavía está aterrorizada de volver a entrar a lo que eran sus hogares”. Edificios en todo el norte de Venezuela quedaron reducidos a esqueletos, con muebles colgantes de las ventanas y helicópteros sobrevolando la zona.
- 3 mil 360 heridos registrados hasta este viernes
Fuerzas del gobierno distribuían comida y agua a los sobrevivientes en La Guaira, al tiempo que la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, dijo que las autoridades estaban montando una respuesta total, e indicó que la región ha sido militarizada para reforzar las labores de rescate, la distribución de alimentos y agua, y la atención a la población afectada, y que viene más ayuda, aun cuando los residentes dijeron que era apenas una fracción de la que necesitaban.
También pidió a la población no llevar ayuda a La Guaira por su cuenta, sino entregarla a las autoridades, para mantener las carreteras despejadas para los vehículos de emergencia.
HORAS CRÍTICAS. En un mensaje televisado, la mandataria Rodríguez afirmó que el país atraviesa las “horas más críticas” para rescatar a las personas que aún podrían estar con vida bajo los escombros. Las agencias de ayuda consideran que las primeras 48 a 72 horas son un periodo crucial para recuperar a personas con vida, aunque esa ventana aumenta si tienen acceso a comida y agua.
Por ello, las labores de búsqueda de sobrevivientes continuaron sin descanso. La prensa local difundió momentos de esperanza, al mostrar el rescate de un joven de un edificio en San Bernardino, Caracas, o el de una niña, cubierta de polvo, que emergía de entre las ruinas de un edificio de 10 pisos de La Guaira que, según un socorrista, se aplanó “como un panqueque”.
Sin embargo, la ansiedad aumentó a medida que muchas familias aún no habían encontrado a sus seres queridos. Por ello, tomaron el control de la búsqueda, excavando entre los escombros con sus manos y herramientas improvisadas, mientras denunciaban la falta de ayuda estatal y de maquinaria pesada en las zonas más afectadas, pese a que las autoridades proyectan una imagen de sólida respuesta.
Sin embargo, la solidaridad también se hizo presente. Cientos de voluntarios se movilizaron por cuenta propia con comida caliente para los que pernoctan en la calle en Caracas y repartieron agua, café y emparedados a los socorristas.
Otros tantos trabajaron sin descanso para recolectar suministros para las familias afectadas. Imágenes transmitidas por la televisión mostraron a personas congregándose en plazas públicas y edificios gubernamentales para donar agua, papel higiénico, colchones, ropa, equipo médico y alimentos no perecederos. Iniciativas similares se han extendido por todo el país.
También ante el aumento de la cifra de heridos, las autoridades convocaron a una jornada urgente de donación de sangre.
Sin embargo, una interrupción en una línea clave de transmisión eléctrica en la región central del país está ralentizando los esfuerzos para que un importante puerto, una refinería y un complejo petroquímico vuelvan a estar en pleno funcionamiento tras los terremotos. Se han reabierto carreteras y se ha restablecido la electricidad en muchas regiones afectadas, pero las zonas más cercanas al epicentro permanecen en su mayoría sin luz. La falta de energía dificulta el transporte de heridos, el funcionamiento de algunos hospitales, la descarga de importaciones en puertos, la distribución de ayuda y la producción de combustibles y productos petroquímicos.
RECURSO MUNDIAL. Equipos de rescate extranjeros, incluyendo algunos de países que se han opuesto a Venezuela durante décadas de aislamiento internacional, represión política y deterioro económico, comenzaron a llegar para apoyar en las labores de rescate.
Unos mil efectivos de 25 equipos de al menos 17 países se desplegaron en el país, dijo el portavoz de la Oficina de la ONU para Asuntos Humanitarios. La asistencia incluyó ayuda y equipos de Alemania, Chile, Suiza, Turquía, China, Catar, Brasil, Portugal, Canadá, Colombia, Reino Unido, España, Brasil, El Salvador, República Dominicana, Ecuador, Panamá y México.
El jueves por la noche, el Departamento del Tesoro de EU eximió de sanciones hasta el 23 de octubre a fin de permitir transacciones relacionadas con los esfuerzos de ayuda por el terremoto en Venezuela que de otro modo estarían prohibidos. Previamente, el Departamento de Estado anunció el envío de 100 millones de dólares para la ONU en Venezuela, y otros 50 millones para operar sobre el terreno.
Las Fuerzas Armadas estadounidenses enviaron aeronaves militares, buques navales, helicópteros y ayuda de la Fuerza Espacial, y el Comando Sur mandó dos aviones C-17 con equipos de rescate urbano, mientras que una tercera aeronave traslada material logístico a Caracas.
“El gobierno está completamente rebasado, faltan equipos”, asegura
| Por Claudia Arellano |
LA PERIODISTA venezolana Ginette González aseguró que la emergencia provocada por el reciente desastre natural en su país ha dejado severos daños materiales, cientos de edificaciones colapsadas y comunidades sin servicios básicos, al tiempo que llamó a mantener la ayuda humanitaria para apoyar las labores de rescate.
En entrevista para el programa Al Mediodía con Solórzano, que conduce el periodista Javier Solórzano y se transmite por las redes sociales La Razón, afirmó que, conforme pasan las horas, la situación para las personas afectadas continúa agravándose.
“Van pasando los días, no hay servicios, la tubería se dañó. Agradecemos la ayuda que están mandando, de donde sea, para aprovechar esta ventana y ver quiénes pueden tener todavía vida bajo los escombros”, dijo la comunicadora.
Recordó que el país no enfrentaba una tragedia de esta magnitud desde el deslave ocurrido en 1999 y señaló que gran parte de la infraestructura dañada corresponde a construcciones levantadas entre las décadas de 1970 y 1980: “Las construcciones para la época que se hicieron no tomaron eso en cuenta. Toda esa infraestructura es de los años setenta, ochenta máximo”.
Sostuvo que, si bien las autoridades han desplegado los recursos disponibles para atender la emergencia, éstos resultan insuficientes frente a la magnitud del desastre: “Se ha desplegado lo que se tiene, pero lo que se tiene es muy poco. Pasa mucho en nuestros países de la región y más aquí, por el deterioro de los sistemas y la falta de planificación. Ningún gobierno puede detener un desastre natural, pero sí puede planificar, tener planes de asistencia y evitar que más gente muera de la que se tiene que morir”.
Asimismo, la periodista consideró que las autoridades enfrentan dificultades adicionales debido al contexto político que atraviesa Venezuela.
“El gobierno está completamente rebasado; además estamos en una transición política importantísima desde el 3 de enero. No creo que se den abasto, por eso agradecemos muchísimo a la gente que está viniendo y que quiere venir a ayudar”.
Respecto a la magnitud de los daños, indicó que en la calle donde vive, más de 200 edificaciones habrían colapsado y únicamente permanecieron en pie dos, los cuales calificó como inhabitables.
México expresa condolencias y alista más apoyo
| Por Yulia Bonilla |
LA PRESIDENTA Claudia Sheinbaum Pardo conversó vía telefónica con la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien expresó sus condolencias por los centenares de fallecidos que dejaron los terremotos registrados en el país y ofreció la ayuda que resulte necesaria.
En un breve reporte de la llamada, la mandataria mexicana sostuvo que su Gobierno respalda a la población venezolana y recordó que ya hay un despliegue de ayuda humanitaria en la zona afectada por el movimiento.
“Hoy tuve una llamada telefónica con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, a quien expresé condolencias por las víctimas de los terremotos y reafirmé nuestro apoyo al pueblo venezolano. México ya despliega ayuda humanitaria en las zonas afectadas; estamos atentos a necesidades adicionales. En momentos difíciles, nuestra nación es solidaria con países hermanos”, dijo.
- El Tip: La cámara de Diputados habilitó en sus instalaciones un centro de acopio para recibir donaciones destinadas a los afectados por la emergencia que se vive en Venezuela.
Antes, en su conferencia, Sheinbaum Pardo recordó que el jueves se envió al agrupamiento Yumare, compuesto por 250 efectivos para realizar operaciones de búsqueda y rescate de personas en riesgo.
Este equipo es acompañado por 18 canes y dos representantes de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), así como tres aeronaves de ala fija, para iniciar operaciones desde esta misma mañana.
El respaldo fue agradecido por la presidenta venezolana, quien confirmó que el equipo mexicano ya trabaja en labores para salvar la vida de sus habitantes: “He conversado con la Presidenta Claudia Sheinbaum, a quien expresé mi agradecimiento por el envío de equipos de rescate y apoyo humanitario, que ya se encuentran desplegados, principalmente en el estado La Guaira, contribuyendo a las labores de búsqueda y salvamento de vidas”.
Sheinbaum Pardo comentó que la respuesta rápida que ofreció México ante la tragedia se debe a que la solidaridad es parte de la cultura de México.
“La solidaridad siempre por encima de todo, es parte de la cultura de nuestro pueblo y el Gobierno debe ser parte de esta forma de apoyo. En México nos damos la mano siempre frente a la tragedia. Y también cuando no hay situaciones como estas, también siempre somos solidarios con vecinos, familia. Siempre apoyamos. Es incluso parte de la cultura que nos viene de los pueblos originarios, una cultura comunitaria por encima del individualismo”, dijo.
Resaltó que el Ejército y la Marina cuentan con experiencia a partir del terremoto de 1985, y recordó la respuesta tardía del Estado, porque no se contaba con preparación: “Lo viví personalmente como estudiante apoyando a la gente. Se tardaron en facilitar el apoyo, y en realidad fue la gente la que inició con el rescate”.
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