Pasan otra noche sin respuestas

España: contra cifra oficial, piden buscar a desaparecidos

VIVEN familias horas de angustia tras trenazo: “No sé dónde está mi padre... esto es inaguantable”; 69, la cifra de decesos

Grúas levantan vagones mientras rescatistas buscan víctimas tras la colisión en Urda, ayer Foto: AP

Familias de pasajeros desaparecidos siguen con la búsqueda de sus seres queridos tras el choque de dos trenes de alta velocidad en Urda, Toledo, España, que dejó 69 muertos y 180 heridos. Más de 24 horas después de la tragedia, decenas de personas no conocen el paradero de sus familiares, mientras los equipos de emergencia recuperan cuerpos. Por su parte, la Autoridad Administrativa Independiente para la Investigación Técnica de Accidentes e Incidentes Ferroviarios, Marítimos y de Aviación Civil abrió el expediente 146/2026 para esclarecer el siniestro. Según el registro oficial, a las 08:53 horas el tren 2080 de Renfe colisionó por alcance con el convoy 6076 de la empresa privada Iryo, que estaba detenido entre Mora y Urda.

La cifra de fallecidos llegó a ser reportada en 74, pero la autoridad investigadora corrigió el balance y lo situó en 69 víctimas confirmadas. Durante los trabajos nocturnos, los rescatistas encontraron restos humanos parciales que deberán ser identificados.

  • El Dato: Pedro Sánchez calificó el accidente de “tragedia” cuando visitó el lugar por segunda vez el jueves, y prometió a las víctimas y a sus familias que el Estado estaría con ellos.

Horas de angustia. En tanto, César Vicente viajó 495 kilómetros desde Sevilla hasta Toledo para buscar a su padre, quien viajaba en el tren de Renfe y ocupaba el asiento 13A. Pasó la noche junto con su madre y su tía en un centro religioso habilitado para recibir a los familiares de los afectados.

“Yo tengo a mi padre que no sé dónde está. Espero encontrarlo, Dios mío”, dijo. “No quiero que esto le pase a nadie, esto es inaguantable”, añadió.

En redes sociales, familiares y amigos publicaron fotografías, descripciones de la ropa y números de asiento para localizar a los pasajeros. Alejandra Marroquín informó que su hermana Adriana viajaba en el vagón 8, vestía ropa azul oscuro y no había logrado comunicarse con ella. “Seguimos rezando, no sabemos nada”.

Los equipos de búsqueda con perros rastreadores continuaron las labores, mientras el proceso de identificación de las víctimas quedó bajo la autoridad judicial. El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, informó que las maniobras con grúas se concentraban en un vagón volcado. Aunque dijo que no creía que hubiera más fallecidos debajo, pidió prudencia.

  • 30 Días faltan para las elecciones anticipadas en España

Convoy detenido. La maquinista del tren de Iryo intentó reiniciar en dos ocasiones el sistema de control LZB, pero no pudo poner en marcha el convoy antes de que lo embistiera el AVE. Fuentes cercanas a la empresa señalaron que el tren se detuvo tras encontrar una señal en blanco y que la conductora contactó al centro de control de Adif para gestionar la reanudación de la marcha.

La operadora informó que el sistema no le permitía reiniciarlo y que permanecía detenida en la señal de entrada de Urda. Tras un segundo intento fallido, la maquinista buscó asistencia en el centro de control de Iryo. Sin embargo, mientras se gestionaba la comunicación, el AVE impactó contra la parte trasera del tren.

Según las fuentes, cada intento de reinicio suele tardar entre tres y cuatro minutos. Iryo considera como hipótesis que la caída del sistema LZB se extendió a lo largo de 63 kilómetros, una distancia que calificó de anormal y que pudo dificultar su recuperación. Esta versión se contrastará en la investigación oficial.

El sobreviviente Sebastián Herrero relató que el impacto lo lanzó contra el asiento de enfrente. Después escapó por un terraplén y saltó una valla para llegar a un campo. “La escena era devastadora. Se veían vagones calcinados, como si hubieran explotado”, recordó. Tras sobrevivir, exigió que se determinen las responsabilidades. “Ya es hora de que quien sea responsable asuma su responsabilidad”, afirmó.

  • El Tip: Gobierno declaró 3 días de luto nacional a partir de ayer. Se guardó un minuto de silencio al mediodía.

Connacionales afectados. El Gobierno de México confirmó que un ciudadano nacional está desaparecido y otros siete resultaron heridos de carácter leve. En total, las autoridades españolas contabilizaron 42 extranjeros afectados, de siete nacionalidades: uno murió, siete están heridos, 24 permanecen en situación desconocida y 10 salieron ilesos.

Argentina confirmó la muerte de uno de sus ciudadanos y reportó otro desaparecido. Japón busca confirmar la situación de dos pasajeros nipones, mientras Corea del Sur informó de ciudadanos heridos y envió a un cónsul al lugar. Italia redujo de tres a dos el número de nacionales desaparecidos entre nueve pasajeros residentes en España. Filipinas reportó un ciudadano con heridas leves.

Las autoridades movilizaron a mil 300 efectivos de emergencia, 150 medios terrestres y siete helicópteros. Emiliano García-Page destacó que durante los vuelos se realizaron ocho transfusiones de sangre y que más de dos mil personas acudieron a donar en Castilla-La Mancha. El presidente regional pidió que continúen las donaciones debido a que las plaquetas tienen un periodo limitado de conservación.

La solidaridad también se extendió a Urda, localidad de unos dos mil 500 habitantes. Los vecinos atendieron heridos, prepararon alimentos y trasladaron en sus automóviles a pasajeros ilesos hasta un pabellón deportivo. David Gómez, trabajador de la construcción, contó que él y sus compañeros escucharon el choque y corrieron a ayudar. “La gente estaba intentando salir por las ventanas”, relató. Para acceder a la zona, cortaron vallas y atendieron a los afectados con sus botiquines.

Mientras, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, afirmó: “Todo el Estado trabaja para dar una respuesta a los familiares de las víctimas, esclarecer la tragedia y reforzar la seguridad para que esto no vuelva a suceder”. Los reyes de España acudieron al Hospital Universitario de Toledo para acompañar a las familias y a los heridos.