Martes 24.11.2020 - 03:20

Al Assad arrebata al EI principal eje petrolero

Al Assad arrebata al EI principal eje petrolero
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Fuerzas del ejército sirio, comandado por Bashar al Assad, y aliadas rompieron ayer el cerco que el Estado Islámico mantuvo durante casi tres años en la ciudad de Deir Ezzor, próxima a la frontera con Irak y uno de los últimos bastiones yihadistas.

La operación se llevó a cabo con el apoyo aéreo y marítimo ruso, así como con el refuerzo en tierra de las milicias aliadas iraquí y libanesa.

El gobierno de Damasco celebró ahora la victoria tras seis meses de ofensiva que comenzó en marzo pasado cuando por segunda vez lograron arrebatar el yacimiento de Palmira al EI, en pleno centro del país.

Desde entonces, han logrado quitar al grupo yihadista una desértica y despoblada área pero rica en hidrocarburos, la última de la cual disponían para abastecerse los yihadistas.

El fin del asedio de Deir Ezzor, que comenzó en enero de 2015, acaba también con una crisis humanitaria para las cerca de 125 mil personas que sobrevivieron gracias a paquetes de alimentos y provisiones lanzadas desde aviones durante el cerco.

El dato:

Los servicios de inteligencia rusos y estadounidensese creen que en Deir Ezzor se esconde el líder del ISIS, Abu Baker al Baghdadi, junto con parte de la cúpula yihadista que huyó de Mosul.

También seis mil soldados regulares sirios sobrevivieron durante 28 meses de asedio gracias a los víveres y municiones recibidas vía aérea.

Medios estatales sirios dijeron que docenas de camiones con ayuda humanitaria esperan para ser despachados.

El comando del ejército dijo en un comunicado que llegar a Deir Ezzor significa “un cambio estratégico en la guerra contra el terrorismo”, y que la ciudad será usada como “zona de despliegue para ampliar los operativos militares en la región”.

La televisora estatal siria reportó que los soldados llegaron a las afueras al oeste de la ciudad y rompieron el sitio tras la caída de las defensas del Estado Islámico.

Rami Abdurrahman, director del Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo que monitorea el conflicto sirio desde Gran Bretaña, también reportó que los soldados habían puesto fin al asedio.

 

Los milicianos “cedieron fácilmente y usaron muchos coches suicidas ayer, pero no pudieron resistir mucho”, dijo el activista de oposición Omar Abu Laila, quien actualmente vive en Europa pero es de Deir Ezzor y está en contacto

 

con la gente de allí.

Un soldado sirio, que estuvo presente en la operación, relató: “llevamos 48 horas empujando desde las estratégicas montañas de Bishiri hacia el este donde se encontraba cercada la Brigada 137”, confirmó.

“Miles de terroristas del ISIS se están replegando hacia las montañas de Thardeh. Pero retomar la base aérea de la ciudad llevará más tiempo”, añadió.

El Estado Islámico sufrió una serie de grandes reveses en los últimos meses.

Las fuerzas iraquíes sacaron en junio a los extremistas de la segunda ciudad de Irak, Mosul, y las fuerzas sirias respaldadas por la coalición liderada por Wa-shington retomaron más de la mitad de la ciudad de Raqqa, que el Estado Islámico autoproclamó como capital en el pasado.

Deir Ezzor está en el valle del río Éufrates, que va hasta la frontera iraquí, abarcando varios pueblos y aldeas, y es el más grande bastión que le quedaba al Estado Islámico.

Los extremistas todavía controlan cerca del 60 por ciento de la ciudad, y a las fuerzas sirias les podría tomar meses sacarlos de allí.

“Deir Ezzor es tal vez el principal punto del Éufrates. Su recuperación indicaría el final de la lucha contra el EI”, dijo el pasado mes de agosto el ministro de Defensa ruso, Sergey Shoigu.

Las Fuerzas Democráticas Sirias vaticinaron esta semana una inminente expulsión de los cerca de tres mil 500 yihadistas que aun permanecen en Raqqa, considerada capital de facto del califato.