Castro exige salir de “lista negra” de EU para abrir embajada

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

Foto AP

Cuba está dispuesta a normalizar las relaciones diplomáticas con Estados Unidos para la Cumbre de las Américas que se celebrará entre el 10 y el 11 de abril en Panamá, si Washington accede a retirar a la isla de la lista de países patrocinadores del terrorismo.

“Depende de lo que haga Estados Unidos. Depende de que salgamos de la lista de países terroristas”, dijo Gustavo Machín, subdirector del Ministerio de Exteriores para Asuntos Estadounidenses.

El funcionario castrista, que ejerce de portavoz en las negociaciones bilaterales, explicó que para la reapertura de las embajadas no será necesario que la medida entre en vigor, sino que con el anuncio de Washington será suficiente.

Desde 1982 Cuba fue incluida en la lista de patrocinadores del terrorismo, por supuestos apoyos a ETA y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según consignó la CIA en distintos reportes.

Eliminar a este país de esos documentos tomaría cerca de seis meses. El presidente Obama tendría que informar al Congreso, aunque la notificación oficial entraría en vigor 45 días después del anuncio.

Esto es parte de las exigencias de Raúl Castro luego del anuncio de la normalización de relaciones diplomáticas entre ambos países hecho simultáneamente el 17 de diciembre de 2014.

Entre el 21 y el 22 de enero hubo un primer encuentro en La Habana. El segundo tendrá lugar el viernes con delegaciones de funcionarios y representantes de ambas naciones.

Según Machín, Cuba insistirá en que los representantes norteamericanos dejen de apoyar y financiar a los grupos disidentes, que tienen una estrecha relación con Estados Unidos, en cuyas instalaciones han celebrado reuniones y cursos.

Lo catalogan

de “terrorista”

La isla lleva 33 años considerado país agresor.

Cuba fue insertado en la lista de países considerados patrocinadores del terrorismo en el año 1982. Estados Unidos lo incluyó por su adhesión a los movimientos de la Guerra Fría. Informes de inteligencia de la CIA reiteraron que La Habana financió a ETA y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.