Chavistas solaparon vuelo a Europa con 1,588 kg de coca

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Por:

Foto La Razón de España

El expediente policial del caso del jet de lujo procedente de Venezuela incautado en Canarias en agosto de 2012 con mil 588 kilos de cocaína apuntan a la posibilidad de que autoridades aeroportuarias y otros cargos del chavismo estu-

vieron involucrados.

Esta hipótesis está en la línea de lo apuntado por la DEA estadounidense, que acusa a Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela y número dos del chavismo, de ser el cerebro del llamado cártel de Los Soles, que está integrado por exmiembros del Ejército venezolano.

Durante las primeras indagatorias, las autoridades venezolanas se negaron a proporcionar su versión de los hechos “por razones no explicadas” y sólo días después se empezó a compartir información con la policía española y a realizar 17 detenciones que fueron ampliamente publicitadas por el aparato mediático bolivariano.

“Parece difícil de explicar que dos vehículos todoterreno y entre diez y 12 personas armadas y vestidas de camuflaje” entraran en el recinto de uno de los aeropuertos más importantes de Venezuela con tonelada y media de cocaína sin

que en algún momento ninguna unidad del omnipresente aparato de seguri-

dad del régimen participara o, al menos, conociera la existencia de una operación en la que, como se aseguró finalmente desde Venezuela.

Ayer este diario publicó que un avión pasó por Venezuela antes de cargar 47 paquetes con cocaína, cuyo destino final era el país africano de Benín.

También se recoge en el informe el hecho de que la salida de la droga desde Valencia (la tercera ciudad más importante de Venezuela) y la incautación de la droga en Canarias tuvieron lugar coincidiendo con un proceso electoral en la nación, concretamente las elecciones presidenciales que otorgaron a Hugo Chávez su cuarto mandato como presidente.

Uno de los detenidos en Venezuela, Leonardo José Cabaña Borja, gerente de la empresa de servicios aeronáuticos Banyan Services, declaró haber contactado con una serie de militares de la Guardia Nacional Bolivariana, a los que identificó nominalmente para que, mediante un soborno, facilitaran la carga del avión y su despegue.

En un primer momento, la tripulación del jet de lujo, un Bombardier Global Express, debía ser trasladada a un hotel mientras la carga se alojaba en el avión; pero, ante la negativa del piloto a dejar la puerta abierta del compartimento de carga, los hombres armados tuvieron que ocultarse en unos hangares cercanos dentro del aeropuerto. Otro de los 17 detenidos en Venezuela, un colombiano llamado Juan Carlos Bilbao Lara, declaró haber franqueado la aduana de la Guardia Nacional del Aeropuerto de Valencia a los vehículos que trasladaban la droga y a sus ocupantes.

Asimismo, confirmó que el destinatario final de la droga era “un ciudadano árabe”, dato este que parece explicar el destino final del avión, Cotonou (Benin), donde existe una importante comunidad de libaneses que gozan de un estatus especial por parte del Gobierno de este país de África occidental y que, según sospechas de la Policía de Benin, podría estar utilizando estos privilegios para actividades relacionadas con

el narcotráfico.