Máximo militar se desmarca del magnate

Máximo general de EU marca distancia de Trump

Mark Milley, jefe del Estado Mayor, ofrece disculpas por acompañar al presidente en medio de protestas antirracistas

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Donald Trump, ayer en Texas.Foto: Reuters
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La postura represiva de Donald Trump ante el pulso antirracista ha hecho que la relación entre el Pentágono y la Casa Blanca sea cada vez más distante. Primero fue el secretario de Defensa, Mark Esper, quien rechazó su idea de desplegar a militares contra manifestantes. Ahora, el máximo general del país, Mark Milley, reconoció que se equivocó al acompañar al mandatario en un recorrido que requirió “una limpia” de protestas en Washington DC.

“Fue un error del que he aprendido”, declaró Milley, quien preside el Estado Mayor Conjunto, en un discurso de graduación dirigido a estudiantes de la Universidad de Defensa Nacional.

La mea culpa de uno de los principales dirigentes del Ejército llegó después de un aluvión de críticas al gobierno, por empujar a los militares a su guerra política, al hacerlos caminar junto a él, pasado 1 de junio, mientras caminaba desde la Casa Blanca a una iglesia cercana que había sido dañada durante las protestas por el asesinato policial de George Floyd.

Es importante mantener “un agudo sentido de conciencia” y que no lo había logrado mientras caminaba en uniforme de combate junto con el presidente.

"Muchos de ustedes vieron los resultados de una fotografía mía en Lafayette Square, que provocó un debate nacional sobre el papel de los militares en la sociedad civil. No debí estar allí. Mi presencia en ese momento y en ese ambiente creó la percepción de los militares involucrados en la política interna”

Mark Milley, Máximo general del Pentágono

“Muchos de ustedes vieron los resultados de una fotografía mía la semana pasada, que provocó un debate nacional sobre el papel de los militares en la sociedad civil. No debí estar allí. Mi presencia creó la percepción de los militares involucrados en la política interna”, dijo.

La disculpa se suma al rechazo de varios altos oficiales retirados respecto a la respuesta de Trump a la demanda social.

En un mensaje mordaz previo, Jim Mattis, un general retirado, criticó al presidente por trabajar para dividir el país. El también exsecretario de Defensa de Trump, quien renunció por no estar de acuerdo con la retirada de EU en Siria, confesó que estaba horrorizado por la aparición de Milley en un evento político de Trump.

La disculpa de Milley se dio al final de un discurso en el que denunció el “asesinato brutal y sin sentido” de George Floyd, después de que un oficial blanco se arrodilló en su cuello.

"La muerte de George Floyd amplificó el dolor, la frustración y el miedo con el que muchos de nuestros compatriotas viven día tras día. Las protestas que siguieron hablan no sólo de su asesinato, también de los siglos de injusticia hacia los afroamericanos”

Mark Milley, Máximo general del Pentágono

“Su muerte amplificó el dolor, el miedo con el que muchos de nuestros compatriotas viven. Las protestas que siguieron hablan no sólo de su asesinato, también de los siglos de injusticia hacia los afroamericanos”, expresó.

También pidió a los líderes militares que busquen formas de mejorar la igualdad. Si bien los militares han llegado a reflejar la diversidad de la nación, dijo, sólo 7 por ciento son afroamericanos.

“Tampoco hemos llegado lo suficientemente lejos. No podemos permitirnos marginar grandes porciones de nuestro potencial grupo de talentos”, admitió.

El general Mark Milley, jefe del estado mayor conjunto de las fuerzas armadas de EU, acompaña al presidente Donald Trump, el 1 de junio de 2020.Foto: AP

GUERRA CIVIL RESUCITA. Más de 150 años después de la Guerra de Secesión, una lucha en la que estados confederados esclavistas buscaron la independencia de EU, los motivos de ese diferendo se desataron en estos días. Ayer, una escultura de Jefferson Davis, presidente de la Confederación, fue derribada en Virginia y, en Alabama, una estatua de Robert Lee, el general más honrado de la Confederación, cayó.

En un bombardeo que estalló en el movimiento contra la brutalidad policial, los manifestantes vandalizaron y retiraron decenas de monumentos dedicados políticos y soldados racistas.

El grupo afroamericano del Congreso presentó ayer una legislación que elimina las estatuas confederadas del Capitolio, luego de las protestas nacionales.

Hay 11 estatuas de personas que sirvieron en la Confederación, que se muestran en la sede del Congreso.

“Estadounidenses en los 50 estados y millones de personas en todo el mundo marchan para protestar contra el racismo; sin embargo, en todo el país, las estatuas y monumentos confederados aún rinden homenaje a la supremacía blanca y la esclavitud en los espacios públicos”.

“Es hora de decir la verdad sobre cuáles son estas estatuas: símbolos de odio que no tienen lugar en nuestra sociedad y que ciertamente no deberían ser consagrados en el Capitolio de Estados Unidos”, se lee en la iniciativa de ley.

  • El dato: Manifestantes tomaron el Departamento de Policía de Seattle y lo declararon “Zona Autónoma”, un acto repudiado por Trump, quien los llamó “terroristas de izquierda radical”.