El retiro de tropas distancia a François Hollande de la OTAN

El retiro de tropas distancia a François Hollande de la OTAN
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El presidente de Francia, François Hollande, marcó distancia de la OTAN y su plan para Afganistán. Prueba de ello fue su notoria ausencia durante los discursos que pronunciaron ayer en el salón de plenos el presidente estadounidense Barack Obama, y del secretario general del organismo, Anders Fogh Rasmussen.

Este distanciamiento tiene que ver con la propuesta de campaña de Hollande de retirar a sus tres mil 400 soldados de Afganistán antes de que termine el año, lo que trastoca los planes que se tenían, que era sacar a las tropas occidentales a fines de 2014.

El distanciamiento fue tan evidente, su silla era la única vacía en el salón, que el ministro de Defensa francés, Jean-Yves Le Drian, tuvo que dar la cara a la prensa y decir que Hollande había tenido dos reuniones bilaterales por la mañana, con el presidente de Polonia y con el secretario general de la ONU, y que eso ocasionó el retraso.

Después de cumbre de la OTAN otra cosa quedó en claro: el organismo seguirá en Afganistán sin Francia, pues mantuvo el rumbo fijado para que la mayor parte de sus tropas salgan de Afganistán para finales de 2014, y anunció que lanzará una nueva misión en esa nación a partir de 2015, la cual se encargará de formar y asesorar a las fuerzas de seguridad afganas.

“Este será otro paso para que los afganos se hagan cargo por completo de su seguridad según lo acordado para 2014, cuando concluya la misión de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad (ISAF, por sus siglas en inglés)”, declaró Obama.

Las naciones integrantes del tratado del Atlántico Norte acordaron también iniciar a mediados de 2013 la quinta y última fase del proceso de transición en Afganistán, lo que “no supone una aceleración” de la salida de las tropas internacionales.

Rasmussen recalcó que hasta finales de 2014 las tropas que queden desarrollarán misiones de combate si es necesario.

“La transición significa que las personas en Afganistán vean cada vez más a sus propios militares y policías en sus pueblos dándoles seguridad. Esta es una importante señal de progreso hacia nuestro objetivo compartido: un Afganistán gobernado y protegido por y para los afganos”, aclaró Rasmussen.