Iglesia de Washington revela lista negra con 31 pederastas

Iglesia de Washington revela lista negra con 31 pederastas
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Casi una semana después de que el Papa Francisco aceptara la renuncia del arzobispo de Washington, Donald Wuerl, por su avanzada edad, acusado de encubrimiento de pederastia a gran escala, la Iglesia estadounidense reveló una lista con los nombres de 31 miembros del clero “verazmente acusados” en abusos sexuales contra menores, entre 1948 y 1996.

“Es necesario dar un paso adelante hacia la transparencia total y la rendición de cuentas en el proceso de curar las heridas”, señaló la arquidiócesis de la capital de EU en una carta que acompaña la lista.

De acuerdo con el informe, de los 31 clérigos señalados, ninguno ejerce ya el sacerdocio; 18 de ellos fueron arrestados y 13 nunca han respondido por sus actos; 17 de los implicados ya fallecieron sin haber sido juzgados.

La carta abierta a la comunidad católica aclara que “no ha habido ningún incidente de abuso de un menor por un sacerdote de la arquidiócesis en casi dos décadas”.

De los curas no arrestados, cinco aparecen en bases de datos de acceso público de sacerdotes acusados; seis de los nombres no habían sido publicados antes.

“Aunque no ha habido ningún incidente de abuso de un menor en casi dos décadas, es necesario dar un paso adelante hacia la transparencia total y la rendición de cuentas en el proceso de curar las heridas”

Diócesis de Washington

16 de octubre de 2018

Aunque la carta evidencia el número de implicados, no especifica de cuántos menores se abusó, tampoco si las víctimas los denunciaron o si los casos fueron remitidos ante las autoridades.

La revelación se produce en plena crisis de la Iglesia, desde su máxima representación en el Vaticano, y apenas unos meses después de publicarse una investigación del Gran Jurado de Pensilvania, documentada en 900 páginas que detallaron los delitos de más de 300 “curas depredadores”, muchos de ellos bajo la supervisión de Donald Wuerl, quien se vio obligado a presentar su dimisión el pasado viernes, aunque no por los señalamientos en su contra, sino como una formalidad con la que cumplen los prelados, al cumplir 77.

En el informe se acusaba al arzobispo de haber movido a los sacerdotes abusadores de una parroquia a otra, sin informar a las autoridades locales.

El fiscal general de Pensilvania, Josh Shapiro, calificó la conducta de Wuerl de “absolutamente aborrecible”.

Wuerl se refiere a la lista publicada, en declaraciones recogidas en un comunicado de prensa, como “un doloroso recordatorio de los graves pecados cometidos por el clero, el dolor infligido a jóvenes inocentes y el daño hecho a los fieles de la Iglesia, a quienes pedimos perdón”.

En junio, el predecesor de Wuerl, Theodore McCarrick, también dimitió, después de las acusaciones de abusos en su contra. También salió a la luz que dos diócesis de Nueva Jersey llegaron a acuerdos económicos con sacerdotes que acusaron a McCarrick de abusar de ellos en el seminario.

El informe de abusos del Gran Jurado de Pensilvania, según publicó The Wa

shington Post, dio pie a mil 272 llamadas a una línea telefónica para informar sobre abusos de curas.