Domingo 12.07.2020 - 17:42

Kerry en La Habana iza bandera de EU y se reune con disidentes

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
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Fotos Ap y Twitter

Como colofón de su vista de 10 horas a La Habana, la primera de un secretario de Estado de Estados Unidos a Cuba en 70 años, John Kerry se reunió con un grupo de disidentes cubanos.

A la reunión inédita que se celebró en la residencia del encargado de negocios estadounidense en La Habana, Jeffrey DeLaurentis, acudieron Héctor Maseda, Marta Beatriz Roque, Óscar Elías Biscet y José Daniel Ferrer, considerados como ex presos políticos.

Además, la bloguera Yoani Sánchez y su marido Reinaldo Escobar, quien también es periodista independiente.

La bloguera destacó el encuentro entre ambos países por medio de un editorial en el medio informativo digital cubano 14 y medio.

“Para mi generación, como para otros tantos cubanos, termina una etapa. No significa que a partir de mañana todo lo que hemos soñado se concrete, ni que la libertad irrumpa por obra y gracia de un trozo de tela que bate cerca del Malecón. Ahora llega lo más difícil. Sin embargo, será ese tipo de camino cuesta arriba en que no se podrá echar la culpa de nuestros fracasos al vecino del norte. Empieza la etapa de asumir lo que somos y reconocer por qué sólo hemos llegado hasta aquí”, indicó Sánchez.

Además llamó a la oposición a vivir nuevos tiempos. “El autoritarismo que se expresa en el caudillismo, el no querer hablar con el diferente o el desaire al otro por no pensar igual, sólo son otras formas de reproducir el castrismo”, advirtió.

A la invitación del funcionario norteamericano no todos los cubanos mostraron la misma recepción. Hubo líderes de opositores al régimen que declinaron su asistencia como la líder de las Damas de Blanco, Berta Soler.

Previo a la reunión, Soler afirmó a la agencia EFE que el gobierno de Barack Obama sucumbió a las exigencias de la administración que encabeza Raúl Castro, ya que en lugar de invitarlos al evento oficial en el que se izó la bandera de las franjas y las estrellas después de más de medio siglo, fueron invitados a un evento “de bajo perfil”.

Agregó que nadie les garantizó que tuvieran la oportunidad de mantener una “reunión de trabajo” con Kerry para hablar “abiertamente de democracia y derechos humanos en la isla”.

Por su parte, el director del foro crítico Estado de Sats, Antonio González-Rodiles, se pronunció en el mismo sentido y criticó que “no es comprensible” que la Casa Blanca, “sufra también la represión del régimen cubano”.

Antes del encuentro con los disidentes, Kerry advirtió ante los medios de comunicación que si no avanza Cuba en “temas de conciencia”, no podrá levantarse el embargo comercial a la isla.

Abundó que Washington no ha cambiado su política respecto a los arrestos temporales de disidentes y sostuvo que “no hay ninguna excusa” para justificarlos, por lo que condenó estos hechos.

Sin embargo, adelantó que confía en regresar en próximos meses a la isla con una estancia de varios días, lo cual dependerá del avance de las negociaciones diplomáticas.

A los asistentes al encuentro, el gobierno norteamericano les entregó un obsequió a nombre de Barack Obama.

Barras y estrellas en el Malecón

Jim Tracy, Larry Morris y Mike East, los tres marines estadounidense que retiraron la bandera que ondeaba la embajada de EU en 1961, de nuevo hacieron historia.

Después de 54 años los ex militares, entre los 70 y los 80 años, retornaron a legalación tras una promesa personal y gracias a la invitación del secretario de Estado, John Kerry para presencia el izamiento de la bandera una vez más en suelo cubano.

“La bandera vuelve a estar donde debe estar”, indicó Morris.

Los tres conservan muy buenos recuerdos de su tiempo en Cuba.

“Sólo estuve allí cuatro meses y medio, pero disfruté de la gente”, confiesa Morris.

“Claro que sí, pienso en Cuba todo el rato”, declara Tracy.

“Si hay un lugar al que siempre he querido volver es éste”,dijo East.

Pues bien, los tres cumplieron sus sueños y vieron de nuevo su bandera ondear en el cielo de “el Malecón”.