Jueves 13.08.2020 - 21:11

“O cargabamos la droga o nos mataban”: piloto de jet

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Foto La Razón de España

En lo que fue una de las mayores incautaciones de cocaína realizadas por la policía aquel año, un lujoso jet privado procedente de Venezuela fue abordado tras aterrizar en el aeropuerto de Gran Canaria el 12 de agosto de 2012. En su interior se encontraron 47 paquetes envueltos en plástico con el emblema de la Cruz Roja que contenían mil 588 kilos de cocaína. Éste fue el punto de partida de una investigación que desveló una operación internacional de tráfico de drogas en la que la DEA estadounidense cree que está involucrado el cártel de los Soles, grupo de militares venezolanos que —con la aquiescencia de Diosdado Cabello, presidente de la Asamblea Nacional y número dos de Nicolás Maduro— mueven cocaína desde Bolivia y Colombia hasta Europa a través de África.

El 12 de agosto de 2012, el centro de la Interpol en Lyon recibió la llamada del director de la compañía aérea Hyperion Aviation, informando que la tripulación de Bombardier Global Express de matrícula maltesa, se había puesto en contacto con él para informarle que, mientras se encontraban repostando en Valencia, Venezuela se presentaron hombres armados y les obligaron a cargar más de cuarenta bolsas de plástico que, sospechaban, podían contener estupefacientes.

Los hombres armados amenazaron con matar a la familia del comandante (Kai O., de nacionalidad alemana) si no permitían que se cargaran las bolsas y volaban inmediatamente a Cotonou, el centro económico de Benin, en el África occidental.

Lyon se puso en contacto con Interpol Madrid, que gestionó el operativo para capturar al Bombardier procedente de Venezuela en Gran Canaria. El comandante, el copiloto y la tripulante de cabina fueron detenidos por un presunto delito contra la salud pública y permanecieron en prisión provisional dos meses. La Policía realizó una prueba y comprobó que se trataba de cocaína

El comandante afirmó cuando fue interrogado que había sido obligado a cargar la droga bajo amenazas contra su vida y la de sus familiares. “O cargábamos la droga o nos mataban”, explicó.

La Policía cree que se trata de una operación de narcotráfico frustrada y se apoya en que todos los hechos que rodean el suceso (Venezuela como punto de partida, África Occidental como punto de destino para una posterior introducción en Europa, un avión privado como medio de transporte, la cobertura a través un supuesto envío de juguetes gestionado por Cruz Roja) responden a un diseño manual.

Venezuela es el principal corredor de drogas de Iberoamérica hacia EU y la UE, según los expertos. No es un país productor, pero su cercanía a Colombia y la relación del Ejército venezolano en el negocio del narcotráfico hacen que de sus aeródromos y puertos partan cientos de jets y barcos cargados de cocaína.

El jet voló por medio planeta en lo que parecía un viaje de placer. El primer trayecto tuvo como punto de partida el aeropuerto de Cagliari-Elmas en Cerdeña con destino a Marruecos. La siguente parada fue en Tobago. De allí voló a Venezuela donde se embarcó la droga. El destino final era Benin pero finalmente terminó en Canarias por necesidades de repostaje.