Lunes 3.08.2020 - 18:25

Sepultan a Edward Kennedy junto a sus hermanos

JJ Macías, apenado por narración de comentarista de Multimedios
Por:

AP

El senador Edward Kennedy fue sepultado el sábado por la noche, en el lugar donde yacen sus hermanos asesinados John y Robert, en el Cementerio Nacional de Arlington, luego de varias ceremonias donde se le honró por "mantener vivo el sueño" de ambos tras sus muertes.

Una multitud flanqueó las calles de dos ciudades distintas, en el día que marcó el final de una era política en Estados Unidos. La primera se congregó bajo la lluvia, frente a la sede del funeral en Boston, donde el presidente Barack Obama pronunció un panegírico para Kennedy. La segunda fue observada más tarde, en Washington.

Mientras las banderas sobre el Capitolio ondeaban a media asta, el cortejo fúnebre se detuvo frente al Senado, donde prestó servicio durante 47 años. Su viuda Vicki abrazó a ex colaboradores de Kennedy, quienes se encontraban entre la multitud.

Más tarde, junto a una tumba envuelta por la penumbra de la noche que caía, el cardenal Theodore E. McCarrick ofreció sus condolencias a los parientes más cercanos y "a una familia extensa que probablemente abarca a buena parte de los estadounidenses".

Un escuadrón de siete soldados disparó sus salvas de fusil, durante un rito funerario tradicional de las fuerzas militares, y un toque de clarín marcó el momento de solemnidad. Un relámpago iluminó el cielo.

Horas antes, Obama recordó al "mejor legislador de nuestro tiempo", en el discurso que pronunció tras un funeral de dos horas.

Kennedy ocupó su banca durante casi medio siglo y encabezó lo más parecido a la nobleza estadounidense en las tragedias y triunfos de una gran familia.

Obama recurrió al humor, sus propias experiencias y anécdotas en el panegírico por el senador, fallecido el martes a los 77 años tras sufrir cáncer cerebral durante más de un año.

El país podría haberlo visto como el "heredero de un pesado legado", dijo Obama, pero era familiarmente conocido como el más joven de los Kennedy con el cariñoso apodo de "El gran queso".

"La tarea en esta vida de Ted Kennedy no fue defender a los acaudalados o poderosos, ni las conexiones especiales", dijo Obama. "Fue dar voz a los que no eran escuchados, agregar un peldaño a la escalera de la oportunidad, hacer real el sueño de nuestra fundación".

El presidente dijo que "aunque son los ingentes e históricos logros de Ted Kennedy, los que serán recordados, es su generoso corazón el que echaremos de menos".

Al funeral en la Basílica de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro acudieron tres de los cuatro ex presidentes estadounidenses con vida, decenas de familiares de Kennedy, legisladores y ex legisladores y centenares de personas más.

Siete sacerdotes, 11 portadores del féretro y 29 portadores de honor figuraron entre los presentes. Cantó el tenor español Plácido Domingo acompañado por el celista Yo-Yo Ma.

Horas antes, el ataúd de Kennedy cubierto con la bandera estadounidense — llevado por ocho miembros de una guardia militar de honor — fue envuelto en plástico debido a la lluvia que caía cuando fue sacado de la biblioteca presidencial de su hermano y colocado en un vehículo para ser trasladado a la basílica.

Su viuda, Victoria, cerró sus ojos lentamente y pareció contener las lágrimas, cubierta bajo un paraguas. La familia efectuó antes una plegaria breve y privada en la biblioteca.

La ruta de la caravana motorizada estaba jalonada de personas y algunas de ellas empuñaban carteles lacónicos, como uno que decían simplemente "Kennedy-Gracias". Otra agitó un corazón rojo de papel.

"Recibimos el cuerpo de nuestro amigo", dijo un sacerdote cuando el ataúd entró en la basílica.

Entre los invitados al servicio figuraron el astro de los Celtics de Boston Bill Russell, el actor Jack Nicholson y el juez de la Corte Suprema Stephen Breyer, que fue ayudante de Kennedy, entre otros.

En las primeras horas de un sábado lluvioso, Obama cruzó la calle desde su hotel en Boston a aquél donde se aloja Victoria Kennedy, la viuda del senador difunto y conversó con ella durante unos 10 minutos.

Obama pasó 15 minutos en el hotel Fairmont Copley Plaza, donde un piso está decorado con fotos de la familia Kennedy. El hotel fue el cuartel general de la familia durante la convención nacional demócrata de 2004.

arf