Un tribunal ordena a padre violar a su hija

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Foto AP

La relación “ilícita” que mantenía uno de sus hermanos con una chica del pueblo trajo como castigo una violación grupal que fue ejecutada por su padre y dos de sus hermanos. Un consejo tribal paquistaní del distrito de Muzaffargarh, en Punjab, dictó la sentencia el viernes pasado tras hallar culpable al familiar de establecer un lazo con una mujer prohibida.

La mujer, de 40 años, pagó así por el supuesto delito de su hermano. “El deshonor deberá ser vengado con deshonor”, sentenció el consejo de acuerdo con información del diario local The Express Tribune.

Tras el suceso la mujer acudió a la policía para denunciar un “intento de violación” contra los acusados, pero al emitir su declaración detalló que lo había hecho por presión de las autoridades. Hasta ahora han sido arrestadas tres personas, dos de los que abusaron de la mujer y el líder del consejo tribal, informó el policía encargado de la investigación, Assadulá Khan.

Las denuncias por violación y las resoluciones de los tribunales tribales que ordenan abusos grupales como condenas no paran de crecer tras los esfuerzos de algunos sectores políticos y organizaciones de defensa de las mujeres por aumentar la visibilidad de esta problemática.

En Pakistán, un país fundamentalista, la violencia contra las mujeres, sobre todo en zonas islamistas, es cosa de todos los días. A las violaciones se suman los ataques con ácido, que rápidamente han ascendido 89 por ciento en los últimos dos años.

Aunque en 2011 se modificó la Ley de Prevención de Delitos con Ácido, y se endurecieron las penas a entre 14 años de prisión y cadena perpetua y una multa de un millón de rupias (cerca de 10 mil dólares) a los autores de estas agresiones, el número de mujeres atacadas aumentó.

Por ello un cirujano que reside en el Reino Unido gastó su propio dinero para operar a seis mujeres pakistaníes que habían sido desfiguradas tras ser atacadas con ácido. Asim Shahmalak viajó a Karachi junto con un equipo médico para practicar las operaciones en las que reimplantan cabello y las pestañas que no volvieron a crecer en las víctimas debido a las graves lesiones.

El facultativo, uno de los pocos que realizan esta cirugía, decidió auxiliar a las mujeres después de una visita a Karachi, su ciudad natal. “Sus vidas fueron destruidas y nadie las ayuda”, señaló.

India, el precedente

En el país vecino, India, las violaciones grupales contra mujeres son noticia de todos los días. Estas sentencias locales son comunes en las zonas rurales del país, pues la justicia en las zonas tribales es impartida por tribunales populares, y aunque sus normas se basan en tradiciones, violan los derechos humanos.

Un caso similar al denunciado ayer en Pakistán ocurrió la semana pasada en India. Tener una relación amorosa con un hombre de otra comunidad fue el delito que cometió una mujer de 20 años en el estado de Bengala para recibir de castigo una violación en grupo.

El lunes pasado, el novio (un musulmán) de la joven (soltera y perteneciente a la tribu santhal) la visitó en casa y al ver ese encuentro los vecinos avisaron al jefe local, quien dictó sentencia.