Inseguridad en negocios y votación en EU afectan peso

Inseguridad en negocios y votación en EU afectan peso
Por:

Las elecciones presidenciales en Estados Unidos, bajas en el precio del petróleo y la tendencia creciente de la deuda pública, inyectan mayor volatilidad en los mercados financieros y presiones sobre el peso, advirtió la junta de gobierno del Banco de México (Banxico).

En la minuta de la última decisión de política monetaria, se señaló que hay factores externos e internos que presionan al peso, como el ambiente de inseguridad para operar los negocios en ciertas regiones del país.

Los integrantes de la junta de gobierno comentaron que la incertidumbre asociada al resultado del proceso electoral de Estados Unidos y sus implicaciones, la posibilidad de precios del petróleo débiles, un deterioro del déficit de la cuenta corriente, y el potencial reinicio de la normalización de la postura monetaria de la Reserva Federal, son los factores externos que contagian negativamente al peso mexicano.

Incluso, uno de los integrantes apuntó que la agudización de estos factores podría generar episodios de considerable aversión al riesgo, que pudieran traducirse en salidas de capital del país.

Además, el banco central señaló que también hay factores internos que presionan la moneda local, principalmente la preocupación sobre la trayectoria actual y futura de las finanzas públicas, sobre todo ante la tendencia creciente del saldo histórico de los requerimientos financieros del sector público, es decir mayor deuda, su impacto sobre la cuenta corriente, así como ante la situación financiera de Pemex.

Todos los integrantes, encabezados por Agustín Carstens, recalcaron la importancia de redoblar el esfuerzo por mantener fundamentos macroeconómicos sanos en México, pues la depreciación del tipo de cambio es el principal riesgo para la inflación, a pesar de que el traspaso en los precios ha sido limitado.

“Los principales riesgos al alza, son que la moneda nacional experimente depreciaciones adicionales, lo que a su vez podría afectar las expectativas de inflación y el comportamiento de esta última”, dice el comunicado.

En particular, destacaron que es deseable que el gobierno emprenda acciones adicionales de consolidación en las finanzas públicas, tales como procurar un superávit primario a partir de 2017, para poder absorber de manera más eficiente los choques del exterior.

Asimismo, que el ajuste fiscal se concentre en el gasto corriente, ya que reducciones del gasto en inversión pública pudieran afectar el flujo de ingresos públicos futuros lo que, incluso, podría tener un efecto adverso sobre la inflación.

Enfatizaron la necesidad de que las autoridades fiscales proporcionen certidumbre sobre la trayectoria de las finanzas gubernamentales y el compromiso de dichas autoridades con niveles de endeudamiento público sostenibles, por lo que destacaron que sería deseable contener el crecimiento de la deuda en relación al PIB.