Seguimos y seguiremos monotemáticos. No quiere decir que no traigamos una buena cantidad de asuntos y problemas internos. Lo que pasa es que EU es la agenda-país.
Seguimos con la violencia entre nosotros, a pesar de que en algunos estados se ha reducido, en tanto que en otros las cosas no han cambiado por más que el Gobierno ofrezca cifras alegres.
En Sinaloa se ha venido hablando de que la violencia se ha reducido junto con grandes decomisos de armas, pero no hay día en que no se presenten hechos violentos, sean de la delincuencia organizada o no.

• Nadie con Lenia
El pasado fin de semana en Mazatlán, que se ha venido convirtiendo en el nuevo escenario de confrontación entre Chapitos y Mayitos, se presentaron hechos violentos a plena luz del día que causaron la muerte de al menos seis personas, a lo que se suma lo que provocó entre los ciudadanos.
El Gobierno sigue defendiendo a Rocha Moya a quien, por lo que se ve, se le pidió que hiciera acto de presencia para evitar especulaciones respecto a que estuviera escondido o fugado, su pase de lista no cambia la situación.
El Gobierno no deja de defender a 10 personajes que EU ha pedido detener con fines de extradición. Recordemos que dos de ellos se entregaron a las autoridades estadounidenses lo que hace pensar que tienen alguna responsabilidad, o que andan corriendo por su vida en función de lo que les puede pasar en Sinaloa; se dirá aquello de que saben mucho.
Tenemos materialmente a EU en todos los frentes. Partamos de que no hay manera de que las cosas vayan a cambiar, de no ser que el Gobierno mexicano tome medidas drásticas respecto a la presunta relación de los políticos y el narcotráfico, lo cual no necesariamente resuelve el problema, pero por lo menos lo atemperaría.
La Presidenta ha colocado la relación con EU, léase Trump, en el centro de su agenda. Lo que le importa es responder, aunque lo que se diga no tenga suficientes elementos para contradecir las versiones que vienen del otro lado.
El caso de El Mayo Zambada es ahora el eje de su narrativa, poco importan los elementos que se presentan. La conferencia de prensa de hace dos días sobre el tema evidenció la falta de información precisa.
Seguramente puede tener eco entre los suyos, pero en términos de lo que se dio a conocer, lo cual fue parcial, provocó más dudas. Pareciera que las agencias se metieron al país sin que nadie se diera cuenta. El chivo expiatorio es el exembajador Ken Salazar, quien repite de nuevo que en nuestro país se consiguió la avioneta, al piloto y se llevó a cabo el secuestro sin las agencias estadounidenses.
Otro gran asunto es el T-MEC. En reciente mañanera se presentaron 12 puntos sobre la economía, que en buena medida buscan atemperar las críticas internas y externas sobre el rumbo de la economía mexicana, y también buscar que en medio de la negociación del tratado la economía anda bien.
Apenas se dio a conocer el diagnóstico, el FMI redujo el pronóstico de crecimiento del PIB de México para este año y 2027. El país no está creciendo y bajo esta perspectiva es muy difícil que algunos de los indicadores puedan tener elementos positivos y ser la base del “segundo piso” de la llamada 4T.
Seguiremos un buen rato con una relación intensa, problemática, confrontativa y poco diplomática con EU. Con Trump no hay manera de que sea diferente. Tenemos fortalezas internas. La clave está en cómo hacerlas valer, reconociendo los problemas que tenemos en seguridad y con el narcotráfico.
Mientras el Gobierno siga defendiendo a Rocha Moya y a los suyos va a ser difícil que dejen de presionarnos. No se trata de extraditarlos sin ton ni son, el problema tiene que ver con las responsabilidades de los susodichos.
RESQUICIOS.
La “ministra del pueblo” presentó una propuesta, sin consulta, que busca gravar las herencias, como si no hayan sido gravadas. La Presidenta y Ricardo Monreal se opusieron, al rato regresará su propuesta; así funciona la ministra.

Ya nos mintieron… y nos volverán a mentir

