Vaya ruido que ha generado el retorno del Chino Huerta al futbol mexicano. Pareciera que se estuviera hablando del propio Hugo Sánchez después de su primera temporada en el Atlético de Madrid.
Desde que se supo que César Huerta no entraba en planes para el Anderlecht de Bélgica, comenzaron los rumores sobre su inminente regreso a México. Había rumores que lo ligaban a Cruz Azul, también se mencionó que América preguntó por la situación del extremo mexicano, pero Pumas, aún dueño del 20 po ciento de la carta, factor que económicamente favoreció a los universitarios, concretó finalmente el regreso de uno de sus últimos ídolos a Ciudad Universitaria.
Para la óptica de una gran parte de la prensa deportiva, el fichaje llega con la etiqueta de fracaso. Se mencionan motivos como la falta de ambición, la falta de sacrificios y el amor al siempre mencionado confort que ofrece el futbol mexicano. Probablemente, la gran expectativa que existía después del exitoso mundial para la Selección Mexicana y del que ya se hablaba de que casi 10 jugadores saldrían a Europa, tener que hablar más de los regresos que de las exportaciones puede resultar decepcionante, pero tampoco puede achacársele toda sintomatología de nuestro futbol a los tres o cuatro futbolistas que se atreven a migrar a ligas del futbol europeo y la mayoría de las veces con todo en contra.
A veces este deseo por ver a muchos futbolistas mexicanos triunfar fuera de México nos hace olvidar que estamos lejos de ser una liga de exportación como la argentina o la brasileña. Porque si en cada mercado salieran 12 o 15 futbolistas a Europa y al año regresan dos o tres, no resultaría tan catastrófico como es hoy el regreso de Huerta a la Liga MX. Hoy no hay un solo jugador mexicano destacando o al menos con regularidad en las tres ligas más importantes del mundo (Inglaterra, España y Alemania).
Chivas y Pumas son de los equipos que menos complican la salida de sus jugadores al Viejo Continente, hay otros equipos que se dedican más bien a regresarlos como Tigres y Monterrey, lo cual es totalmente válido, cada club vela por sus propios intereses. Decían que habría un proyecto para mandar muchos más futbolistas a Europa, que analizarían las plazas de jugadores extranjeros, y así, muchos cuentos y leyendas se han contado y así, el futbol mexicano nunca será una liga de exportación.
Para Pumas es, sin duda, un refuerzo que les cae del cielo y se vuelve oxigeno puro para Esteban Solari. La imprevista salida de Jordán Carrillo y la lamentable lesión de Sebastián Córdova que se suponía iba a cubrir la baja de Carrillo era una tormenta interminable para el club, incluso peor de las que se han vivido en la Ciudad de México. Lo sorprendente para mí es que el Club Universidad lograra ganarles la carrera a los equipos ricos de México. Dicen que en gran parte se debe al agradecimiento que Huerta siente por Pumas por lo que ha hecho por su carrera. Hoy es una realidad que ambos se necesitan y el buen karma siempre genera resultados positivos, tal vez este regreso es sólo un impulso para su carrera, no hay que olvidar que el Chino apenas tiene 25 años y en el futbol la pelota da muchas vueltas.el futbol mexicano nunca será una liga de exportación.
Para Pumas es, sin duda, un refuerzo que les cae del cielo y se vuelve oxigeno puro para Esteban Solari. La imprevista salida de Jordán Carrillo y la lamentable lesión de Sebastián Córdova que se suponía iba a cubrir la baja de Carrillo era una tormenta interminable para el club, incluso peor de las que se han vivido en la Ciudad de México. Lo sorprendente para mí es que el Club Universidad lograra ganarles la carrera a los equipos ricos de México. Dicen que en gran parte se debe al agradecimiento que Huerta siente por Pumas por lo que ha hecho por su carrera. Hoy es una realidad que ambos se necesitan y el buen karma siempre genera resultados positivos, tal vez este regreso es sólo un impulso para su carrera, no hay que olvidar que el Chino apenas tiene 25 años y en el futbol la pelota da muchas vueltas.
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