¿De cuál lista pidió el secretario de Economía, Marcelo Ebrard, que lo quitaran? Del imaginario colectivo que da por parejera una prematura carrera sucesoria, o es Marcelo que va por la tercera —ya le toca— o es el Pedro Infante de la política nacional —Senador Manuel Velasco dixit—.
El palo al avispero político, siempre dispuesto a futurear, lo pegó el aliado del Verde, sus razones sólo él las conoce, pero una teoría realista sería apuntalar al aparente favorito de la fiel de la balanza en contra de los malquerientes de Harfuch que huelen a Palenque. Decir que el partido franquicia está presto —siempre lo está— a lo que se ofrezca a cambio de una renta creciente, puede ser una.
Ojo con lo que Pedro Miguel, periodista cercano al expresidente López Obrador, el otro es jefe de propaganda, salió al paso ante el destape ecologista del titular de seguridad afirmando que debía ser secretario vitalicio, pero hasta ahí le ve espolones el amlista de cepa.

• Conmoción VIP
Entonces, ¿de cuál lista sería hasta un favor quitar a Marcelo Ebrard? Pues de estas calenturas propias de intereses particulares. No dijo “denme por muerto”. Afirmó que está concentrado en el T-MEC y su revisión y consolidación. Además, trae el tema de la innovación, del Plan México, de los polos de desarrollo, de sentar bases de valor agregado para que la economía nacional construya sus propios motores.
A quien manda nada conviene adelantar tiempos, en su momento estará Ebrard o no, Harfuch o no, Lázaro Cárdenas o algún otro tapado. Lo bueno es que ya no es como antes.
“Me canso ganso” es la expresión que comprime el voluntarismo del o la inquilina en turno de Palacio Nacional para ofrecernos, a partir de su determinación personal y política, que las fallas estructurales, la falta de planeación, la impericia y la corrupción burocrática que impiden un sistema de salud como el de Dinamarca, por ejemplo, se acaben y den paso a soluciones efectivas y expeditas.
El ganso lopezobradorista ha vuelto, la Presidenta lo trajo de regreso al explicar, durante un gira por hospitales, lo que descubrió, con método y rigor propio de sus posgrados. La mandataria fue descartando uno a uno los procesos por los cuales no hay abasto adecuado de insumos en hospitales públicos. Por la burocracia, por los trámites administrativos ociosos. Prometió acabar con eso.
Europa arde. No toda, pero Paris y Madrid andan calientes, estudiantes y falta de acceso a vivienda asequible son las causas. Con los matices que cada expediente merece, el común denominador han sido los jóvenes cansados de ser ignorados y enojados por la falta de oportunidades. Furiosos podría decirse.
Cuidado con los brotes, Guadalajara sigue sin agua limpia y con revoltosos en medio de los quejosos. Manifestaciones que terminan con detenidos y represión no presagian diálogo y entendimiento. Menos aún, la resolución de las diferencias. Vienen elecciones allá y acullá, El domingo toca a Brasil. Mucho que observar.

Francia se adelanta en el calendario

