El pasado “martes de salud”, el subsecretario del ramo, Eduardo Clark, anunció orondo que el Gobierno federal había ya pagado 10 mil millones de pesos de deudas pendientes a proveedores de medicamentos e insumos por traspasar esos fondos al IMSS-Bienestar, aunque quedan pendientes otros 10 mil millones de pesos. Pero directivos de laboratorios y distribuidores se preguntan “¿pos cuáles pagos, si no han saldado siquiera los productos entregados de 2024 a la fecha?”.
La caja registradora sigue sin sonar y la situación financiera de los proveedores es cada vez más precaria. Diversos empresarios de plena probidad y consultados por este columnista comentan que no han visto pasar el dinero que se dijo les habían pagado…, o sea que el IMSS-Bienestar, a cargo de Alejandro Svarch, no había “palmado” sus deudas, pero informando a la Secretaría de Salud, de David Kershenobich que ya se habían realizado tales pagos.
Es decir, y confirmado por la persistencia del desabasto de medicamentos por falta de suministros, Svarch engañó a Clark… y éste tuvo que decir una verdad a medias (una mentira completa al final de cuentas) ante Claudia Sheinbaum.
Una verdad a medias porque, como se ha comentado en este espacio, el IMSS-Bienestar ha pagado las cuentas de las firmas ligadas con Amílcar Olán y los “nuevos Amílcar” de Andy López Beltrán. Por si fuera poco, ahora pululan los “coyotes”, nos confirman las personas consultadas, que desde el IMSS-Bienestar ofrecen cumplir el pago prometido a cambio de una jugosa coima: entre 7% y 17% de la factura a cobrar. Haga cuentas.
Y tales sucesos en medio de la profunda escasez presupuestal, al punto que el IMSS tomó la medida de anular el carácter solidario de la Modalidad 40 para jubilaciones y así tener como salarios y aplacar la protesta de sus trabajadores.
Taddei y el caso HuBox. Lasegunda fotografía publicada ayer en el periódico Reforma que ilustra la nota de Erika Hernández (sentados en un sillón y atrás una figurita ecuestre) muestra el conflicto de intereses de Guadalupe Taddei Zavala como presidenta del Instituto Nacional Electoral: esa toma se hizo al lado de José Alfredo Hernández Casillas. En los pasillos del INE es un secreto a voces que se conocen desde hace tiempo.
Cajas Graf, Corporativo Zeg, Formas Finas, Seriplast, Diseño-Reconstrucción-Comunicación y Grupo Selati son un mismo conglomerado que opera desde el Pedregal de San Ángel, CDMX. Su modo de operación detectado por la Unidad de Inteligencia Financiera es que al contar con un mínimo de equipo de producción, su “tarea” es acordar contratos con el INE y funcionarios de los Organismos Públicos Locales (OPLE) a cambio de “un retorno” y luego subcontratar a maquiladores de papelería electoral, casillas, uniformes, comedores, acordeones para elegir jueces del bienestar y servicios tecnológicos.
En este último rubro, la empresa HuBox, de Francisco Bustamante y presuntamente recomendada por Hernández Casillas, fue convertida ilegalmente por el INE en un proveedor indispensable y obligatorio para todas aquellas firmas tecnológicas que quisieran proveer del código QR en millones de credenciales de elector para la licitación LP-INE-033/2025. Esa ventaja le permitió a HuBox cobrar casi 3,000% más por cada clic en el QR, cobrando 12 centavos de dólares en vez de los 0.004 centavos promedio del mercado mundial.
Será que en el INE manda Hernández Casillas. La historia sigue.
Cervantes Martínez: “Momento que soy lento”.Al mejor estilo de Clavillazo, el fiscal de justicia del Estado de México, José Luis Cervantes Martínez, se tomó su tiempo con las protestas del grupo de madres buscadoras Mariposas Buscando Corazones y tardó 36 horas (día y medio) en atender a personas dolientes que en su desesperación bloquearon igual número de horas la estratégica carretera México-Toluca.
¿Qué evento más importante tendría que atender el fiscal antes de reunirse con los familiares de desaparecidos que sólo buscan el amoroso descanso para sus seres queridos y, de paso, liberar una vialidad en la que cientos de miles de personas transitan para realizar su trabajo, educarse o sólo por el gusto de viajar?
A lo mejor comprar unas donas, cuidar la olla exprés, o chatear. Vaya uno a saber.
Amelaf, propuesta hacia adelante. En momentos en que se busca que el Plan México deje de ser discursos bonitos y promesas fantásticas para fortalecer sus cadenas productivas y llegar mejor preparado a la revisión del T-MEC, la industria farmacéutica nacional representada por la Asociación Mexicana de Laboratorios Farmacéuticos (Amelaf), que preside Astrea Ocampo, reunió a empresarios y especialistas en CONFLUENCIA 2026.
En este encuentro a puerta cerrada, se pusieron sobre la mesa asuntos que van mucho más allá de la fabricación de medicamentos. El objetivo es aprovechar la reconfiguración del comercio internacional, las oportunidades de inversión y la necesidad de reducir la dependencia de insumos farmacéuticos importados para contar con soberanía sanitaria. En el encuentro se discutieron tres asuntos fundamentales: el impacto del entorno económico y geopolítico, las oportunidades de integración regional frente a la revisión del T-MEC y la transformación de las empresas mediante Inteligencia Artificial, digitalización y nuevos mecanismos de financiamiento.
Y es que México tiene la oportunidad de pasar de ser un consumidor de medicamentos a consolidarse como una potencia regional de producción farmacéutica con una industria que no es sólo proveedora del Gobierno, sino un sistema que genera inversión, empleos especializados, innovación y exportaciones.
Hace dos años el subsecretario de Salud, Clark, ofreció convertir las compras públicas en una herramienta de política industrial; Svarch se hace pato en pagar. La política industrial de saliva es eso, saliva.