¿Caja de Resonancia o Altavoz?

AT, o pollitos en fuga
Por:
  • mauricio_flores

No hay duda acerca del modelo de medios públicos de Andrés Manuel López Obrador: un modelo centralizado, en línea con los mensajes del Poder Ejecutivo, con una cabeza bien definida en el Sistema Público de Radio y Televisión con Jenaro Villamil. Y como todo, el modelo tiene sus pros y sus contras, entre la uniformidad de los mensajes de Estado y los mensajes de propaganda.

El sistema como tal fue creado durante el gobierno de Felipe Calderón (2010) y empezó la adopción de las tecnologías digitales, y durante el gobierno de Enrique Peña se expandió con el nombre de Sistema Público de Radiodifusión del Estado México. Vale precisar que en ambas administraciones no se generó una uniformidad de criterios en el tipo de contenidos desarrollados y coberturas informativas en sus 26 estaciones de Televisión Digital Terrestre y dos estaciones de FM. La centralización que se pretenden en el actual gobierno tiene como ventajas evidentes, mayor eficiencia en el diseño de líneas comunicación uniformes que soportarán y darán fuerza a la “versión oficial” de los actos de un presidente altamente mediático y de las acciones de cada dependencia federal. Desprendido de ello, un notable ahorro económico por unificación de compras de bienes y servicios relacionados con la radiodifusión y coberturas noticiosa.

En ese sentido, se esperaría el trabajo, como un articulado de cajas de resonancia, de Armando Casas en Canal 22; de Gabriel Sosa en Radio Educación, Aleida Calleja en el IMER; Lidia Camacho en Televisión Educativa, Sanjuana Martínez en Notimex; Rodolfo Gonzales en RTC yJosé Antonio Álvarez en Canal 11.

El problema, nada menor, es que la política de gobierno se sobreponga sobre el sentido de Estado que tiene la información pública, que tan relevante aparato de comunicación se opere como un altavoz de propaganda que solape aliados y descalifique opositores. Villamil tiene ante sí su más relevante prueba como profesional de los medios.

Buscando duendes. Nos dicen que el nuevo director de Interjet, William Shaw, entró en zona de turbulencia: que anda en Dublín, capital de Irlanda, buscando la mítica olla de oro de los duendes bancarios y de arrendamiento aéreo y conseguir una ampliación de plazo al financiamiento que en 2017 obtuvo su antecesor, José Luis Garza, por 170 millones de dólares. Es dinero se obtuvo bajo el esquema de sale and lease back con siete de sus aviones A320 y se inyectó para capitalizar la empresa tras no lograr una colocación accionaria ni la muy cantada asociación con American Airlines. Cuando se pide plazo para pagar la renta, la cosa no anda bien.

El Cuau baja dos rayitas. Pues nos dicen que el gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco, aceptó la convocatorio del alcalde de Cuernavaca, Antonio Lobito Villalobos, de fumar la pipa de la paz luego de la fuerte tensión entre ambos personajes y que dividieron ambos niveles de gobierno. Al parecer, Cuau se percató que el pleito no le sería favorable y que Lobito es un personaje de creciente relevancia política.