Francisco Reséndiz

Los secretos de la “Ley Navarro”

LAS BATALLAS

Francisco Reséndiz*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
Francisco Reséndiz
*Esta columna expresa el punto de vista de su autor, no necesariamente de La Razón.
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  • Francisco Reséndiz

Nayarit vive días aciagos en medio de la traición a acuerdos políticos, de una encarnizada persecución contra críticos del gobierno, de la presencia de personajes próximos a quienes en algún momento figuraran en el primer círculo del exgobernador Roberto Sandoval -detenido en México por lavado y acusado en Estados Unidos por vínculos con el crimen organizado-, y de 40 mil trabajadores estatales que velan armas para paralizar la administración del gobernador Miguel Angel Navarro.

Integrantes de los equipos de Navarro y de Echevarría dan los detalles del curso y blindaje que se dio a la llamada “Ley Navarro”, una legislación que tiene en vilo a un estado clave del Pacífico Norte del país. Aquí la historia: Es el otoño de 2020, ocho meses antes de las elecciones del 6 de junio de 2021...

Ante la fuerza de Navarro y el respaldo del presidente Andrés Manuel López Obrador, el gobernador Antonio Echevarría tiende puentes con el morenista y cuadros de su mayor confianza operan para blindar la inminente victoria de la 4T, a la par los más importantes sindicatos de trabajadores de gobierno se suman para apoyar su campaña, el objetivo: una transición sin sobresaltos y paz laboral... y, claro, búsqueda de posiciones que no se dan.

De manera contundente, Navarro gana la elección. Tras su victoria el morenista baja su perfil, pero el 19 de septiembre de 2021, al tomar posesión rompe los acuerdos con su antecesor y sindicatos y dedica un discurso hostil y centra sus baterías contra el pasado en el tema educativo. El clima político del estado se tensa.

El nuevo gobernador endurece aún más su discurso y ordena ir por funcionarios de la administración de Echevarría, principalmente contra quienes empujaron el proceso contra el exgobernador Sandoval. A la par Navarro da su simpatía al empoderamiento de dos personas ligados a Sandoval en el Poder Judicial del estado y a una de ellas la protege.

La Fiscalía del estado deja sin efectos las carpetas de investigación abiertas por la administración de Echevarría contra quien fue señalado como principal prestanombres de Sandoval, su secretario particular Raymundo García Chávez, notario y actual magistrado del Tribunal de Justicia Administrativa del Estado, el que resuelve los litigios de los burócratas contra el gobierno.

El 19 de mayo pasado, se da el relevó en el Poder Judicial de Nayarit, donde Navarro empuja y logra que Rocio Esther González García, esposa de José “Pepe” Espinoza, quien fuera el secretario general de Gobierno de Roberto Sandoval, asuma su presidencia.

Además, documentos en poder de este columnista confirman que el pasado 22 de mayo las notarias de García Chávez y la del actual secretario general de Gobierno de Nayarit, Juan Antonio Echeagaray Becerra, hoy bajo el mando de su hija Ana Claudia, se asociaron.

De manera paralela a este proceso a favor de González García y García Chávez, el gobernador Navarro arremete contra los servidores públicos sindicalizados principalmente burócratas, maestros y personal de salud. Advierte que el estado está en quiebra, qué hay que terminar con privilegios de líderes sindicales, que esta situación es injusta para la población.

Navarro había movido sus piezas para blindar lo que seguía:

A punto de que la Suprema Corte declarara inconstitucionales varios apartados de una ley del servicio público en Nayarit que había promovido y defendido Echevarría, Navarro la deroga y presenta una iniciativa en la materia, con 90% de contenido de la norma de su antecesor y afilando las sanciones contra los trabajadores al servicio del gobierno del estado.

Pese a la presión que ejercieron los sindicatos durante la sesión del pleno, el pasado 26 de mayo la “Ley Navarro” fue aprobada por 18 votos de los legisladores de la 4T contra 12 de la oposición. Durante la sesión los trabajadores se manifestaron e ingresaron por la fuerza al Congreso. Entre empujones hubo daños menores a la sede parlamentaria.

Ese mismo día se abrieron carpetas de investigación contra líderes sindicales y de inmediato en el Poder Judicial se obsequiaron ordenes de aprehensión.

De acuerdo con sus críticos, la llamada “Ley Navarro” elimina derechos laborales para personal de mando y los reclasifica como “trabajadores de confianza” y a disposición del patrón (gobierno), elimina la intervención de los sindicatos en el proceso de despido de un trabajador.

Además, el patrón puede despedir empleados sin ningún procedimiento, permite la disminución de salario, pueden suspender trabajadores hasta 10 días sin justificación y sin goce de sueldo. El caso de ser despedido y el trabajador gane el juicio, el gobierno solo le pagará hasta 12 meses de salario sin importar si el juicio duró 5 años, los nuevos integrantes del magisterio no tendrán acceso a las conquistas laborales alcanzadas por el gremio.

El 6 de junio los trabajadores al servicio del estado de Nayarit -administrativos, maestros, personal de salud, principalmente- pararon labores. Ese día circularon en redes videos de detención de coordinadores sindicales que fueron liberados hasta 48 horas después sin acusación alguna.

Nos dicen que el gobierno ha ofrecido diálogo, pero de una hora en un programa de la televisión local sin que ello se refleje en acuerdos vinculantes. Este reportero buscó en tres ocasiones al vocero del gobierno del estado, Alberto Martínez, para conocer a fondo la posición de la administración morenista pero no respondió.

La “Ley Navarro” esta vigente, los trabajadores están listos para detener el funcionamiento del gobierno, los adversarios políticos de gobernador han dejado Nayarit que es hoy un polvorín bajo la sombra del equipo del exgobernador Roberto Sandoval.

Batalla mexiquense

La batalla en Morena por la gubernatura al gobierno del Estado de México ya arrancó. Nos adelantan que ayer el partido determinó que, “en aras de la unidad del partido”, será mediante encuesta como se definirá a su abanderado pero la restringió a dos personajes: Delfina Gómez y Horacio Duarte, ambos de toda la confianza del presidente Andrés Manuel López Obrador. De acuerdo con fuentes del partido este acuerdo cupular pondrá a prueba la unidad morenista pues dejaron fuera de la medición al senador Higinio Martínez, quien se alejó de López Obrador. Esto adelanta un problemón para el líder nacional del partido, Mario Delgado, pues Higinio podría retirar su respaldo en la zona oriente mexiquense y darlo a otra fuerza política. Nos hacen ver que no hay que perder de vista que Higinio, quien pertenece al grupo del senador Ricardo Monreal. Suenan tambores de guerra -dirían los clásicos- y un lío gordo para Mario Delgado y el presidente López Obrador.