Jueves 22.10.2020 - 18:30

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Javier Solórzano Zinser

Informe con campaña al lado

QUEBRADERO

Javier Solórzano Zinser
Javier Solórzano Zinser
Por:

La pregunta después de reconocer la popularidad del Presidente de alguna u otra manera se mantiene en altos niveles, es porque su gobierno es evaluado de forma tan desigual.

López Obrador sigue siendo la esperanza para millones de personas. Lo ubican con razón como uno de ellos porque no de ahora, sino de toda su vida sus principios, actividades y atención ha estado en los sectores más desprotegidos, han sido y son su centro de atención y estrategias.

En tiempos por el 2º Informe de Gobierno el Presidente está siendo evaluado con un rango que va del 54% de popularidad hasta el 65%. El Presidente asegura en sus spots promocionales, con tintes de campaña, que sus “datos” lo ubican en 70%. Como suele pasar con muchas de las informaciones que da a conocer el Presidente el “tengo otros datos”, resulta un nuevo enigma porque también en este caso no conocemos ni la fuente ni la encuesta en que se sustentan sus dichos.

Hemos vivido más de dos años en que López Obrador es dueño en definitiva de la plaza, poco faltó para que Peña Nieto saliera corriendo al día siguiente de las elecciones.

El tabasqueño no empezó a gobernar el 1 de diciembre, lo hizo desde antes y tan es así que hasta mandó hacer una consulta a modo y cuestionada sobre si se debía cancelar la obra del aeropuerto de Texcoco.

El tabasqueño viene gobernando desde hace ya buen tiempo imponiendo la agenda del país, ha sido el factor clave para los temas que venimos debatiendo desde hace  tiempo.

La estrategia del Presidente va a enfrentar tarde que temprano problemas en lo que se refiere a la dinámica social. La polarización se ha agudizado sin quedar claras las consecuencias que puede traer, siendo que va aparejada de problemas graves como la economía, la seguridad y la pandemia.

En estos renglones el Gobierno está expuesto y señalado, porque sus estrategias no están dando resultados del todo, sin pasar por alto los elementos favorables que por momentos ha tenido del manejo oficial ante el coronavirus.

Las declaraciones del titular de Hacienda sobre la seriedad de la crisis económica, la más grave desde 1932, han obligado al Presidente a reconocerlo. Si mal no recordamos es la primera vez que ante un tema de enorme importancia termina por reconocer al avezado y paciente Arturo Herrera.

El gran enigma es qué tanto el Presidente va a mantener los altos niveles de popularidad con la gran cantidad de problemas que nos rodean. Existe un elemento de enorme importancia que no se puede soslayar, a pesar de que las políticas públicas del Gobierno no son conocidas del todo, en cuanto a transparencia, rendición de cuentas y su verdadero alcance, está claro que en diferentes sectores, los más desprotegidos, hay indicios de sus resultados.

La estrategia y su eventual alcance son un factor definitivo para mantener la popularidad y, en particular, la esperanza hacia el Presidente, elemento fundamental en política y en la vida y tan deteriorada por años en el país.

El Presidente llega a su segundo informe con un discurso que no ha cambiado. Arremete cotidianamente contra sus adversarios, tiene una mirada de las cosas distinta muchas veces de la terca realidad, camina entre contradicciones de sus discursos en relación con el pasado reciente, pero ciertamente está fortalecido y, sobre todo, con una capacidad de maniobra que no se ve cómo vaya a perder.

Ante las obsesivas y estratégicas elecciones del 2021 el Presidente no se la puede pasar en campaña. Por más que Morena aparezca como el gran favorito electoral, está claro que con eso no se gobierna.

Son demasiadas las adversidades que trae el país encima como para andar en campaña.

RESQUICIOS.

Como seguramente la consulta sobre enjuiciar a los expresidentes terminará con un sí habrá que ir pensando de qué y quién los va a acusar, quién los va a enjuiciar, quién los va a sentenciar, cuánto nos va a costar y qué vamos a hacer con este galimatías que el Presidente ya puso a la vuelta de la esquina.