Riesgoso fin anticipado de contingencias

Educación a distancia, enorme desafío
Por:
  • eduardon-columnista

Luego de periodos de cuarentena que se han extendido por meses, los gobiernos de diversos países del mundo han comenzado a flexibilizar las medidas de aislamiento social, por considerar que la etapa crítica de contagios por Covid-19 comienza a ceder.

Así sucedió en España el pasado fin de semana, tras la flexibilización de medidas de confinamiento y el establecimiento de franjas horarias para realizar actividad física al aire libre. En Italia, por otro lado, la gente comenzó a regresar a sus centros de trabajo a inicios de semana. En ambos casos, el efecto fue inmediato y miles de personas colmaron diversos espacios públicos por vez primera, luego del confinamiento estricto al que estuvieron sujetas por alrededor de cincuenta días.

Medidas similares ya se anuncian en Alemania, Bélgica, Francia y Países Bajos, por lo que respecta al occidente de Europa, con lo que se busca regresar a la vida cotidiana de manera paulatina en las semanas venideras y reactivar la actividad económica cuanto antes, con diversos grados de rigurosidad entre países.

Por lo que respecta a México, la situación no es clara. El día de ayer se reiteró el retorno a diversas actividades a partir del 17 de mayo en los municipios donde no existe registro de transmisiones, a la par que se advierte que en los principales centros urbanos hoy mismo se alcanzaría el pico de contagios. Ante este disímil escenario, académicos y autoridades médicas calculan que la cuarentena se prolongaría más allá de mayo, en contraste con los pronósticos oficiales.

Sin embargo, contrario a lo que la flexibilización de medidas a nivel global indicaría, la situación mundial está lejos de volver a una condición medianamente similar a la forma en que las actividades sociales se desenvolvían previo a la crisis sanitaria. Si bien para millones de familias es económicamente insostenible mantener de manera indefinida el aislamiento que aún persiste en la mayoría de los países, una amplia gama de actividades no podrá retomarse con normalidad en tanto no haya una alternativa eficaz en contra de la enfermedad.

En este sentido, las autoridades sanitarias de Estados Unidos y Japón ya autorizaron el uso del remdesivir como tratamiento en contra del Covid-19, aunque los resultados aún no son suficientemente contundentes. En tanto no sea posible contrarrestar de forma clara y efectiva los efectos del virus, será inviable e irresponsable retomar por completo las actividades cotidianas.

La Organización Mundial de la Salud ya alerta sobre los riesgos de levantar los cercos sanitarios antes de tiempo, ante la posibilidad de una segunda ola de contagios. En la ciudad china de Harbin ya se dio el caso y fue necesario cerrarla nuevamente, tan sólo unas semanas después de haber retomado actividades. Por lo que, mientras no se desarrolle una vacuna en contra del nuevo coronavirus, el resurgimiento de un nuevo brote a nivel mundial será un riesgo latente y adoptar medidas tendientes a flexibilizar el aislamiento puede resultar muy peligroso.