Ejército, rebasado en Tlahuelilpan

Declara OMS pandemia el coronavirus
Por:
  • francisco_cardenas_cruz

Después de la tragedia ocurrida la tarde del viernes en el municipio hidalguense de Tlahuelilpan, que hasta anoche había cobrado 85 vidas, ante la inacción del Ejército para acordonar el lugar del siniestro, impedido por la agresiva reacción de la multitud de lugareños, según declaró el secretario de la Defensa Nacional, Luis Cresencio Sandoval, se recordó aquel juramento del Presidente Andrés Manuel López Obrador de que su gobierno “nunca, jamás, utilizará la fuerza para resolver conflictos, diferencias y protestas sociales” ni tampoco “para reprimir al pueblo”.

El titular de la Sedena aseguró en Palacio Nacional que un grupo de 25 soldados y policías buscó evitar que las personas se acercaran al ducto que se acababa de romper y trató de persuadirlos, “pero llegaron unos 800, hicieron caso omiso y algunos fueron agresivos, por lo que “se vieron obligados a retirarse a un costado para evitar una confrontación”.

DE ESTO Y DE AQUELLO…

Es posible que después de que el Presidente López Obrador anunciara que “sólo en caso de emergencia” viajará en helicóptero o avión, de una supervisión en Pemex o en la Secretaría de Marina, el recorrido previsto para esta semana en el ducto Tuxpan-Tula, pudiera hacerlo de esa manera y no por vía terrestre.

Dijo que el traslado terrestre de Aguascalientes a ese municipio hidalguense, el fin de semana, fue de cuatro horas y media, al reconocer que pudo haberle llevado menos tiempo y que no le avisó a nadie “para no traer comitiva”, aunque en el lugar de los hechos ya estaban varios miembros del gabinete.

No desaprovechó la ocasión en decir que si viaja en helicóptero o avión, no se va a dar cuenta si las gasolineras están abiertas, ni cuánto están cobrando, como tampoco el estado de las carreteras para luego lanzar su acostumbrado puyazo a quienes gobernaban antes.

Aseguró que “así vivían los otros, con todo respeto, en las alturas, arriba; nada más conocían los helipuertos, los aeropuertos y los lugares donde llegaban y siempre rodeados con vallas, nadie podía acercarse, no tenían ninguna comunicación, sólo lo que les informaban sus funcionarios”.

Jesús Rodríguez Almeida, secretario general de Gobierno en Puebla y encargado del despacho del mismo, fue propuesto por la coalición PAN, PRD, Movimiento Ciudadano como gobernador interino, y forma parte de la terna de la que se elegirá para ocupar ese cargo tras la trágica muerte de Martha Érika Alonso, quien apenas estuvo 10 días en el mismo.

Además de Rodríguez Almeida, ésa la integran el expresidente del Tribunal Superior de Justicia, Guillermo Pacheco Pulido, y el diputado local con licencia, Gerardo Islas Maldonado, y quien sea electo para cubrir el interinato deberá convocar a la elección extraordinaria antes de tres meses.