Miércoles 27.01.2021 - 08:26

Parásitos y Bukele

Coronavirus entre nosotros
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Reparto la entrega de esta semana en dos temas disímbolos recientes: la histórica entrega de los Premios Oscar y la “visita” del presidente de El Salvador, Nayib Bukele, a la Asamblea Legislativa, fuertemente arropado por el Ejército.

La proeza de Parásitos. La obra maestra dirigida por Bong Joon-ho y escrita por él mismo, en coautoría con Jin Won Han, no sólo es la película más importante de todos los tiempos de la cinematografía sudcoreana, sino que logró algo insólito en los 92 años que se llevan entregando los Premios Oscar. Una decena de filmes “extranjeros” ya habían sido nominados en la categoría principal (Mejor Película), pero hasta este domingo ninguna lo había ganado. Parásitos ganó, además, los premios a Mejor Película Internacional (ya no “extranjera”), Mejor Guion Original y Mejor Director. Si a lo anterior le sumamos el Bafta y la Palma de Oro, y muchos otros premios más en diversas categorías —más de 200, según IMDB, y los que se acumulen próximamente—, es evidente concluir que esta película conquistó tanto a los circuitos de arte como a los comerciales; además de convertirse en un indiscutible éxito internacional de taquilla.

La concesión del “gran Oscar” a Parásitos, además de ser histórica, también es, ciertamente, muy meritoria y justa. Esta película sencillamente no tiene fisuras. Es tan coreana como universal: sólo un impecable guion puede reflejar magistralmente los universales conflictos de clase y las miserias humanas con tal crudeza y violencia (que de no ser por su fina ironía y sarcástico humor, serían simplemente insoportables de ver en pantalla); pero, por otro lado, además de Corea, ¿en cuántos países del mundo hay, actualmente, casas con sótanos para protección ante bombardeos? ¿Dónde más se da una discriminación social tan característica, que —en un país con características étnicas predominantemente homogéneas— parece basarse en los humores corporales? Si a todo lo anterior se suma un soberbio y equilibrado cuadro actoral, el resultado es una de las mejores películas de todos los tiempos. ¡Bravo!

Crisis política en El Salvador. Apoyado en su todavía gran popularidad y el importante desprestigio de los legisladores, Nayib Bukele generó la más gratuita e inusitada crisis política y constitucional en El Salvador desde su retorno a la democracia y la firma de los Acuerdos de Paz, en 1992. El episodio recuerda a los más característicos desplantes de los despóticos regímenes militares de mediados del siglo pasado, en ésa y otras naciones centroamericanas.

Desde que Bukele asumió la presidencia en 2019 ha gobernado en minoría congresional. Un claro caso de confrontación entre Poderes en regímenes presidenciales. Bajo el argumento de querer presionar al Congreso para aprobar un crédito —más recursos— para la policía y el Ejército, que considera esencial en su política de seguridad para el combate de las pandillas —que ciertamente hacen que El Salvador sea uno de los países sin guerra más violentos del mundo—, el presidente tensó innecesariamente la liga y orilló a que la Corte Suprema se pronunciara, reprendiéndolo. A ver si en su pulseada con el Congreso, Bukele no termina empeorando al país.