Más desabasto, por sexto “sabotaje”

Declara OMS pandemia el coronavirus
Por:
  • francisco_cardenas_cruz

En el “juego de vencidas”, entre el gobierno del Presidente Andrés Manuel López Obrador, como él mismo lo calificó, y los huachicoleros, y a pesar de la vigilancia terrestre y aérea del Ejército, reforzada en los ductos de Pemex para evitar el robo de gasolina, el de Tuxpan-Azcapotzalco fue “saboteado” por quinta ocasión.

Eso, además de evitar que el abasto de combustibles se logre restablecer, así sea paulatinamente, como el Ejecutivo federal  lo ofrece cada mañana en Palacio Nacional, sirvió de pretexto para que los funcionarios de su gobierno, que debieron comparecer ayer en la Cámara de Diputados para explicar lo que ocurre, no lo hicieran, lo que motivó severos reclamos de la oposición legislativa por ese desaire; y les exigen dar la cara.

DE ESTO Y DE AQUELLO…

En otro de sus ya habituales cambios de opinión desde que asumió la Presidencia de la República, Andrés Manuel López Obrador ahora la modificó una vez más, y luego de haber aceptado un cambio a su iniciativa para que el mando de la Guardia Nacional fuera civil, ayer planteó que éste sea sólo en lo administrativo y que el operativo esté a cargo de las Fuerzas Armadas.

Casi de manera unánime, quienes participaron en las audiencias públicas convocadas por la Cámara de Diputados –gobernadores, presidentes municipales, especialistas en temas de seguridad, representantes de organizaciones civiles, derechos humanos y académicos– coincidieron en que el mando de esa nueva corporación policíaca-militar, sea civil, lo que pareció haber aceptado el Ejecutivo federal; o al menos eso fue lo que hizo creer.

Uno de los mayores riesgos que se señalaron en esas reuniones fue que el mando de la Guardia Nacional quede bajo responsabilidad militar, por las frecuentes denuncias y acusaciones que se le han hecho a soldados y marinos por violaciones a los derechos humanos, y que han sido presentadas ante organismos internacionales en esa materia e investigadas, lo que ha permitido la veracidad y confirmación de las mismas.

En respuesta a esas coincidentes opiniones, y en una de las últimas audiencias en la sede cameral de San Lázaro, el secretario de Seguridad y Participación Ciudadana, Alfonso Durazo, transmitió a los participantes el mensaje presidencial, en el que su jefe estaba de acuerdo con que el mando quedara en manos de un civil y no de un militar, lo que fue festejado ante la supuesta aceptación de modificar el texto original de la iniciativa.

Ayer, sin embargo, López Obrador se refirió al tema y habló de un doble mando para la Guardia Nacional: “la propuesta es que en lo administrativo depende de la Secretaría de Seguridad Pública –así la llamó– y en la parte operativa esté adscrita a la Secretaría de la Defensa”.