“Vine de paseo y aquí me quedé enamorada de la ciudad”, afirmó con una gran sonrisa Catheryn Patricia León, colombiana que ya ha hecho una vida en la capital de México y que, como miles de connacionales, salieron con sus playeras amarillas a abarrotar calles, andenes del Metro y las gradas del antes llamado Estadio Azteca para apoyar a la selección cafetalera en el Mundial.
La mujer, quien trabaja en una tienda de productos de piel en la calle San Jerónimo, en el Centro Histórico, contó a La Razón que vive en la capital desde hace 15 años y su hijo es mexicolombiano. Dijo sentirse agradecida con México por lo que el país le ha brindado.
- El Dato: El gobierno local indicó que más de 600 mil personas acudieron al Fan Fest del Zócalo desde el 11 de junio.
La originaria de Barranquilla es aficionada de los Pumas de la Universidad Nacional Autónoma de México y su jugador favorito es James Rodríguez. Consideró que el Mundial en nuestro país es un motivo para que más colombianos visiten la ciudad y compartan con los mexicanos.

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“Todos somos hermanos. Ahorita por el ambiente todo el mundo se vino acá. Es estable estar aquí en México, somos bien recibidos y cuando viajen ustedes también son bien recibidos”, comentó.
Desde temprano las calles céntricas y el transporte fueron testigos de “la fiebre amarilla”, como se autodenominan. Algunos reconocen a las estrellas que militan en la Liga MX, como el histórico bicampeón del Atlas, Camilo Vargas, y el actual campeón con Cruz Azul, Willer Ditta.

De acuerdo con el coordinador general de Atención a la Movilidad Humana del Gobierno de la Ciudad de México, Temístocles Villanueva Ramos, la población colombiana es la tercera comunidad extranjera más numerosa de la capital, únicamente detrás de la estadounidense y la venezolana.
El funcionario dijo en entrevista que, para muchos colombianos, la capital dejó de ser una escala migratoria de camino a Estados Unidos para convertirse en un lugar donde vivir, trabajar y construir un proyecto de vida.
El panorama migratorio, explicó el ex diputado local, cambió significativamente en 2025 tras el endurecimiento de las políticas migratorias de Estados Unidos y la cancelación del sistema CBP1, una medida que llevó a miles de personas a replantear sus proyectos migratorios.
“Particularmente las familias colombianas con infancias y de otras nacionalidades decidieron asentarse en la Ciudad de México por ser un espacio más seguro, con más servicios, más empleo y mayores oportunidades”, indicó.
Aunque no existen cifras oficiales desagregadas por alcaldía, Villanueva Ramos señaló que la población migrante tiene una presencia importante en Cuauhtémoc, Venustiano Carranza e Iztapalapa.
Los registros oficiales reflejan este proceso de arraigo, pues de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración, entre 2021 y 2023 registró 55 mil 122 colombianos con documentos migratorios vigentes en el país. De ellos, 30 mil 554 tenían residencia permanente y 21 mil 586, temporal.

La tendencia continúa, tan sólo durante la primera mitad de 2026, tres mil 110 ciudadanos colombianos realizaron trámites ante el Instituto Nacional de Migración para obtener algún documento migratorio en México.
Jefferson, quien vive en la Ciudad de México, contó que llegó de visita y decidió quedarse. Su pareja, Sarah, vino desde Colombia con motivo del Mundial para ver a su selección. Ambos coincidieron en que la Selección cafetalera ganaría 3-0.
El amarillo, rojo y azul, colores de la bandera colombiana, lucieron mucho en las distintas vialidades y transportes de la capital, desde camiones, bicitaxis, Metro y Tren Ligero. Todos los entrevistados dijeron estar emocionados por el Mundial, pero también resaltaron la calidez de los capitalinos y el país.
“Llevamos desde el domingo y nos quedamos hasta la próxima semana. Nos han tratado bien, son muy amables y estamos muy felices de estar aquí”, dijo Sandra, quien vive en Alemania, pero viajó hasta tierras aztecas para reunirse con su familia e ir al Estadio Ciudad de México.
La zona centro, pero también el oriente, se pintó de los colores de Colombia, lo mismo que el Estadio Ciudad de México, por “la fiebre amarilla” que celebró la victoria de 3-1 ante Uzbekistán en su primer partido del Mundial.


