Festejos por la Independencia

Libra la capital la contingencia, pero desde hoy afronta quema de cohetes

Chilangos dividen sus opiniones sobre la venta y uso de pirotecnia en esta fecha; el coordinador de la CAMe, Ramiro Barrios, advierte sobre los riesgos del ozono a la salud

UNA MUJER vende pirotecnia cerca del Mercado de La Merced, el 8 de septiembre. Foto: Cuartoscuro y Luis Olivera|La Razón

Luego de haber vivido la séptima contingencia del año, la cual fue atípica porque desde 1993 no se activaba una medida por ozono (O3) en septiembre, antes de las fiestas patrias, la capital afrontará el Grito de Dolores con este antecedente, así como con la quema de cohetes, la cual daña la salud de las personas.

El sábado, la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) activó la Fase I de las restricciones por altas concentraciones del contaminante detectadas en las estaciones Benito Juárez y Coyoacán.

Esta situación, a días del 15 de septiembre, no ocurría desde el día 13 del mismo mes, pero de 1993, cuando la estación de la Facultad de Estudios Superiores Acatlán registró 257 puntos Imeca y la contingencia permaneció durante 24 horas.

  • El Dato: Con el operativo Cero Pirotecnia, la Secretaría de Seguridad Ciudadana ha asegurado 344 kilos de cohetes en varias estaciones del Metro durante septiembre.

“No es frecuente que haya contingencias en septiembre Las condiciones para la formación del ozono derivaron de la meteorología regional y ésas se dan con mayor frecuencia ocurren en la primavera, o temporada seca-caliente, y algunas ocasiones en el otoño.

“Pero en 2016 hubo contingencia por ozono en julio y agosto y la más reciente en septiembre fue en 2002 y antes de ésa, en 1993. Ha pasado mucho tiempo y las condiciones han cambiado. Los criterios para activar una contingencia ahora son más estrictos y la población y la flota vehicular han crecido de manera significativa”, dijo a La Razón el coordinador de la CAMe, Ramiro Barrios Castrejón.

Este mismo fin de semana, las autoridades ambientales levantaron la contingencia ambiental luego de que mejoraron las condiciones meteorológicas y con ello, la calidad del aire; sin embargo, esto ocurrió a sólo dos días de que se lleven a cabo las fiestas patrias, en las cuales, a pesar de la prohibición, muchas personas aún queman pirotecnia en las calles, lo que ensucia el aire.

  • 7 contingencias ambientales se han activado en 2026

De acuerdo con la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, los fuegos artificiales liberan diversos metales pesados, como cobre, magnesio, antimonio, aluminio, sodio y otros. Al explotar en el aire, detalla la dependencia federal, el artefacto libera monóxido de carbono (CO) y partículas suspendidas (PM2.5).

Sobre este último contaminante, la Secretaría del Medio Ambiente de la capital (Sedema) ha informado que “representa el principal problema de salud pública”, pues está relacionado a enfermedades respiratorias, cardiovasculares y a un alza en el riesgo de mortalidad.

Así, durante las fiestas patrias podrían converger las PM2.5 y el O3 en el ambiente de la Ciudad de México. Ambos, son un riesgo a la salud de los ciudadanos.

  • 56 por ciento de las PM2.5 son generadas por vehículos

En un sondeo realizado por este diario en el Centro Histórico, habitantes expresaron posturas divididas sobre la compra de cohetes: mientras algunos decidieron dejarlos fuera de sus festejos por el ruido, el olor, el humo o sus efectos en animales de compañía, otros mantienen la práctica como parte de sus tradiciones.

Laura, de 62 años, aseguró que lleva más de tres décadas sin comprar cohetes y que tampoco tiene intención de hacerlo durante estas fiestas patrias.

“Yo no uso cohetes, son un gasto malo. Tienen un olor feo cuando los truenan y yo toso cada que mis vecinos los queman”, expresó con molestia.

La mujer, quien labora desde casa, aseguró que la pirotecnia dejó de formar parte de sus tradiciones y que también le preocupa el riesgo para sus nietos.

  • 500 pesos llegan a costar algunos fuegos artificiales en la calle

“Desde hace como 30 años o más ya no es parte de una tradición para mí. Mis nietos se pueden quemar sus manitas y luego el aire se pone bien seco y hasta parece niebla. No gastaría ni un peso”, afirmó.

El pasado 9 de septiembre, este periódico informó que, en las inmediaciones del mercado de La Merced, ambulantes ofrecen cañones, R-15, palomas, toros locos, ratoncitos, bengalas y más fuegos artificiales en sus puestos, aunque algunos los esconden, pues es irregular esta oferta.

Para Alicia, estudiante de 19 años, la decisión de no comprar pirotecnia está relacionada con el bienestar de su mascota, aunque reconoció que para otros integrantes de su familia sí representa una tradición. “No trueno. Tengo una perrita que se llama Mia y sé que los ponen bien mal y no quiero eso”, explicó.

¿CÓMO CONTAMINAN? ı Foto: Especial

En contraste, Luis Ángel, taxista de 48 años, aseguró que sí comprará cohetes para los festejos patrios.

“Yo sí trueno cohetes, son parte de las fiestas patrias para mí y me gustan, pues me gusta cómo suenan y los que sacan chispas, pero no es que los necesite siempre, pero sí compro.

“No sé si contaminan o no, pero sí huelen fuerte, el humo es lo que huele fuerte. Ya se quitó la contingencia y no, la verdad sí voy a seguir comprando este año”, sostuvo el hombre.

Más allá de las restricciones que se aplican durante una contingencia, Barrios Castrejón señaló que el reto es disminuir las emisiones de los precursores que participan en la formación del ozono.

De acuerdo la Sedema, los cohetes no son los principales contaminantes, sino que los vehículos con motores de combustión generan 93 por ciento de los óxidos de nitrógeno y 42 por ciento de los compuestos orgánicos volátiles de la Zona Metropolitana del Valle de México, dos grupos de contaminantes relacionados con la formación de ozono.

“El ozono es un gas altamente reactivo y puede causar irritación de ojos y tos. En las personas susceptibles de los efectos pueden ser más importantes, por eso es importante prevenir la exposición de las infancias, los adultos mayores, las personas gestantes y de quien padezca enfermedades cardiorrespiratorias”, dijo.


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