El Gobierno de la Ciudad de México construirá una nueva sede de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), para 20 mil estudiantes, mientras que la institución se encargará de equipar y operar las instalaciones, informó el titular de la Secretaría de Administración y Finanzas (SAF), Juan Pablo de Botton Falcón, durante su comparecencia ante el Congreso capitalino con motivo del Segundo Informe de Gobierno.
El funcionario capitalino señaló ante los legisladores que el proyecto será uno de los temas relevantes del presupuesto del próximo año, ante la necesidad de ampliar los espacios para la educación superior en la capital.
“Hace falta más espacios para universitarias y universitarios”, sostuvo De Botton Falcón, quien llamó a las y los legisladores a respaldar el proyecto.
El acuerdo, anunciado previamente por la Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, contempla que la administración local financie y construya el complejo universitario, mientras que la UNAM asumirá su equipamiento y operación.
- 54.6 Por ciento subió la inversión en obras de julio a septiembre
Durante su exposición, el secretario defendió el manejo de las finanzas públicas y afirmó que la administración capitalina ha procurado mantener la sostenibilidad del gasto mediante el uso de los ingresos extraordinarios para financiar inversión, en lugar de destinarlos a obligaciones recurrentes.
Como ejemplo, De Botton Falcón resaltó los tres mil 580 millones de pesos obtenidos por la expedición de licencias permanentes de conducir, cuyo programa continuará vigente hasta el 31 de diciembre. Aseguró que la medida tuvo una respuesta favorable de la ciudadanía y destacó que quienes obtengan el documento no tendrán que repetir el trámite.
El titular de la SAF destacó además que en 2025 los ingresos locales aumentaron 21.2 por ciento de forma anual, lo cual representa el mayor aumento desde el año 2000. Esto, dijo, fortaleció las finanzas públicas de la ciudad y se verá con una buena administración de los recursos públicos en favor de la ciudadanía.
De Botton Falcón también explicó que los ingresos extraordinarios no deben utilizarse para cubrir gastos permanentes, como la nómina, porque ello generaría presiones presupuestales cuando esos recursos dejaran de recibirse.
“Me parece que fue una mejor práctica en finanzas públicas el hecho de que etiquetáramos hacia inversión”, afirmó. Argumentó que las obras pueden ejecutarse con recursos disponibles sin comprometer el financiamiento de obligaciones que deben cubrirse de manera continua.
Tamibién resaltó la buena calificación crediticia y que la deuda de la capital, bajó 8.4 por ciento entre 2018 y 2025, en términos reales.